Veracruz no se quedó con los brazos cruzados, o bueno sí. El conjunto veracruzano se presentó en el Estadio Luis Pirata Fuente en tiempo y forma para el partido contra Tigres, pero a la hora de arrancar el partido, los jugadores realizaron una protesta suigéneris.

Después del silbatazo inicial, Veracruz movió el balón hacia atrás, con el portero Sebastián Jurado, quien mantuvo el balón sin movimiento durante más de un minuto. En tanto, los jugadores suplentes se levantaron de la banca y se quedaron de pie junto a la línea de banda.

Jurado despejó el balón casi un minuto y medio después, luego de la presión del delantero francés, Andre-Pierre Gignac. Para sorpresa de propios y extraños, los jugadores de Tiburones se quedaron inmóviles y el el Chaka Rodríguez marcó el primer gol antes de los dos minutos.

 

Veracruz sacó desde el medio campo, pero volvió regalar el balón y Tigres marcó el segundo tanto, obra de Gignac.

 

Fue hasta los cinco minutos cuando Veracruz comenzó a jugar el partido y recibió el tercer tanto y los suplentes volvieron a la banca.

 

Con el hecho de haberse presentado al partido, Veracruz evitó el descenso automático y se espera que los jugadores hagan una declaración en conjunto después del partido.

De acuerdo con informes de TV Azteca, los jugadores de Veracruz reaccionaron molestos con los elementos de Tigres por los dos goles, ya que esperaban apoyo con una conducta similar.

Ángel Reyna, jugador de Tiburones, dijo a la televisora que el plan original era quedarse inmóviles durante tres minutos, y que los jugadores de Tigres lo sabían, por lo que se mostraron sumamente molestos.