Con un dramático gol de campo en tiempos extra, los Baltimore Ravens vencieron 26-23 a los Pittsburgh Steelers en un Clásico de la Conferencia Americana.

La patada que decidió el partido fue realmente dramática, pues Justin Tucker le pegó, de 46 yardas, con un efecto raro que hacía pensar que el ovoide pasaría por un lado pero terminó entrando apenas por un lado del poste… parecía que se iría por encima del mismo.

El partido se vio marcado por el espectacular trabajo de la defensa de los Steelers, que forzaron y sí, forzaron tres intercepciones para Lamar Jackson, quien tuvo uno de sus peores días desde que es el mariscal de campo titular de los Ravens.

La imagen la dejó Mason Rudolph, quien lamentablemente se fue lesionado con conmoción, luego de un tremendo golpe que sufrió en la mandíbula. El segundo quarterback de los Steelers dejó el partido cuando lo iban perdiendo 17-13.

Los Steelers se pusieron así con marca de 1-4 en el que ha sido uno de sus peores arranques en los últimos años, mientras que los Ravens se pusieron 3-2 y volvieron al camino del triunfo, luego de dos derrotas consecutiva ante los Kansas City Chiefs y los Cleveland Browns.