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De héroe a villano: Portero anotó el empate y segundos después le ‘devolvieron’ el gol

Carlos Aguayo, portero del Club Vinaros de la Primera Regional Valenciana, anotó el gol del empate y por estar distraido perdieron el juego

Dentro del mundo del futbol existen cientos de historias curiosas y hasta cierto punto divertidas, pero esta sobrepasa cualquier cosa. En el duelo entre el Vinaros y Peñíscola, de la Primera Regional Valenciana, se suscitó un hecho inaudito y es que el portero de los locales marcó el gol del empate pero por estar festejando / distraído, el rival les marcó en cuestión de segundos y terminaron perdiendo.

De héroe a villano: Portero anotó el empate y segundos después le 'devolvieron' el gol

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En muchas ligas y torneos del mundo, es común que cuando un equipo busca desesperadamente la victoria, el portero se vaya al ataque, sea en un tiro de esquina, un tiro libre o jugándose todo en una jugada pre-fabricada. Así lo quiso hacer Carlos Aguayo, portero del Vinaros, a quien le salió perfecto el plan al inicio pero el desenlace fue inesperado. Hablando de golazos, revive el de Hazard 392 días después.

El portero del Vinaros pasó de héroe a villano

El Vinaros se encontraba perdiendo el partido desde el primer tiempo y es que un gol de Marcos Cano, justo antes del descanso, le dio la ventaja al Peñíscola, por lo que harían de todo para alcanzar el empate.

Vinaros atacó por todas las vías posibles, se quedó cerca del gol e incluso su portero sería factor para evitar un segundo tanto en contra. Llegamos hasta el minuto 90 y todo pasó: Carlos Aguayo se fue a atacar y tenían replegado al Peñíscola en su propia área, por lo que sería cuestión de tiempo para conseguir el empate.

Aguayo recibió el balón tras un rebote y tuvo tiempo de acomodarse para tirar; su disparo fue efectivo y terminó en el fondo de las redes, por lo que desató la locura en el pequeño estadio que festejó con todo este gol. El portero del Vinaros festejó, se abrazó con sus compañeros y luego se dirigiría a su portería… donde cometería un error garrafal.

El portero del Vinaros estaba mirando al cielo, se dio media vuelta, perdió de vista al Peñíscola y luego de que silbó el arbitro lanzaron el balón a portería. Aguayo estaba distraído y adelantado, por lo que cuando reaccionó y vio el balón en el aire, trató de detenerlo pero sería inútil. Entró al arco y su equipo perdería 1-2.

Este blooper ha hecho eco a nivel mundial y es que Vinaros ya había hecho lo más difícil, que era empatar, por lo que sólo necesitaba mantenerse así por unos segundos pero la distracción de Carlos Aguayo les saldría muy cara.

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