Como cada fin de semana, la Premier League empezó con sus acciones desde muy temprano y en un duelo sumamente atractivo, sólo podíamos esperar una lluvia de goles. Wolverhampton sufrió de más y pecó de confiado, pues pese a llevar una ventaja de dos goles en el primer tiempo y de recobrarla sobre el final, Leicester igualó el juego en una lluvia de goles, por lo que tuvo que llegar Diogo Jota para rescatar a su equipo y ganar sobre el final.

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El desarrollo del juego fue bastante movido. Desde el primer minuto ambos equipos salieron a ganar pues atacaron por las bandas y de todos lados, creando jugadas colectivas que muy pronto iban a ser canjeadas por anotaciones, siendo Wolverhampton el más beneficiado aunque por un tiempo muy corto.

El 1-0 cayó recién al minuto 4’, pues Wolverhampton robó un balón en la salida del Leicester, hilando un par de pases y luego metiendo un centro extraordinario al corazón del área; Diago Jota remató de primera y anotó un verdadero golazo.

 

El partido se orientó al lado de los ‘Wolves’ ya que tenían el momento anímico de su lado y aunque Leicester tuvo algunas oportunidades para reaccionar y no dejar que se fueran más abajo, las cosas no les salieron como esperaron y muy pronto recibirían otro gol.

Al minuto 12’ cobraron un tiro de esquina que en apariencia no tendía mayor peligro, pues había muchos jugadores del Leicester en su área defendiendo. Mandaron el centró, Bennett ganó la marca y casi rematando solo con la cabeza, mandó el balón al fondo de las redes. Este era el 2-0.

 

Las cosas siguieron su marcha, las oportunidades de gol se fueron diluyendo con el pasar de los minutos pues parecía que el Wolverhampton tenía las cosas controladas y que el Leicester estaba resignado a ya no atacar, por lo que llegar al medio tiempo sería lo mejor que le podría pasar al juego ya que iba a venir la mejor parte.

Recién inició el segundo tiempo y Leicester revivió como por arte de magia. Al minuto 47’ los ‘Foxes’ retuvieron un balón en su contra y se lanzaron al contra ataque, hilando un par de pases y yéndose 2 vs 3, siendo Wolves quien tenía ventaja pero no la aprovecharon. Gray encaró a los 3 defensas, se metió pro el medio, dejó a uno plantado en el pasto y con un gran remate, marcó el 2-1.

 

Leicester iba a ir con todo en este arranque del segundo tiempo y su esfuerzo se vio recompensado, pues el empate caería un par de minutos después.

Un saque de banda de derecha a izquierda fue lo que inició todo, pues ya en la banda de ese lado, quisieron meterse al área con balón controlado; hubo un ligero rechace que le dejó el balón Barnes y este le pegó un cañonazo pero impactó en el cuerpo de Coudy y con la imagen que denota que no iba a portería, sería autogol para los Wolves al minuto 51’ y el 2-2.

 

El partido estaba muy parejo y Wolverhampton había desperdiciado una gran ventaja, pero se iba a sobreponer ante esto minutos después. Corría el minuto 64’ cuando los Wolves salieron en la contra. Un gran pase largo para Diogo Jota que supo bajar muy bien el balón, corrió algunos metros, le pegó directo a portería y venciendo al arquero, retomaron la ventaja 3-2 al minuto 64’.

 

Sobre el final, al minuto 86′, Leicester iba a tener una más, pues cobraron un tiro libre cerca del área donde mandaron un gran centro; Wes Morgan encontró el balón, remató y puso el empate 3-3. Increíble su reacción y los errores del Wolverhampton.

Para finalizar y como ya se hizo mención, Diogo Jota anotó un gran gol luego de recibir una asistencia de Raúl Jiménez, pues sobre el final un contragolpe tremendo lo dejó solo para rematar pleno y marcar el 4-3. Una locura este partido.

Wolverhampton con este triunfo llegó a 32 unidades colocándose en la octava posición de la Premier League; Leicester se quedó con 31 puntos y bajó a la novena posición a la espera de lo que suceda en los otros 9 juegos, ya que este duelo sólo fue la inauguración de la Jornada 23.