Lo que necesitas saber:
Roxane falleció cuando tenía apenas 15 años de edad.
Yan Diomande, jugador de Costa de Marfil, compartió una carta desgarradora sobre la muerte de su hermana, la pequeña Roxane, quien murió cuando tenía 15 años de edad. Fue a una fiesta y alguien adulteró su bebida.
Aquella pérdida dejó destrozado a Yan, quien no solo perdió a su hermana, también a la persona que más confiaba en él, la que lo impulsaba a seguir su sueño y a ser el mejor del mundo.
“Ahora no siento nada. Es como si ya no fuera humano. Desde que moriste, estoy vacío”.

¿Cómo murió Roxane, hermana de Yan Diomande?
La pequeña Roxane falleció cuando tenía apenas 15 años. Asistió a una fiesta en Abiyán, en su natal Costa de Marfil, como cualquier adolescente de su edad, pero aquella fiesta terminó en tragedia y no pudo volver a casa.
Alguien ahí adulteró su bebida; puso una sustancia que afectó su sistema hasta ocasionarle la muerte. Nunca más despertó, se fue sin poder ver a su hermano cumplir sus sueños, como tanto deseaba.
La muerte de Roxane dejó un hueco dentro de Yan; sin ella, perdió esa alegría y esa esperanza que compartían por la vida ¿Y cómo no lo iba a destrozar esa pérdida, si era ella quien más creía en él, sobre todo en aquellos momentos en los que ni él mismo se tenía fe?

La carta de Yan a su hermana
Yan Diomande no suele hablar de la muerte de Roxane; el dolor es tan grande que le cuesta hacerlo, pero aun así se dio la oportunidad de escribirle una carta que fue publicada en The Players Tribune en la que deja ver todo el dolor que ha pasado en los últimos años y que cambiaría todo lo que tiene por tener a su hermana junto a él, viéndolo jugar.
“Escribí esto porque no puedo hablar de ello. Escribí esto porque quiero que sepas que me aseguraré de que tu recuerdo perdure. Me aseguraré de que todo el mundo conozca tu nombre. El mundo entero. Todo lo que hago en un campo de fútbol, es por ti“.
Yan tiene apenas 19 años, juega para el Leipzig de la Bundesliga y fue convocado por Costa de Marfil para jugar su primer Mundial en este 2026. Todo porque en sus primero años, cuando la vida era difícil y soñar parecía imposible, su hermanita tuvo creyó en él.
“Siempre fuiste tú quien creyó que yo podía ser el próximo Cristiano, cuando todos los demás se reían”.
Pero desde su muerte, Yan quedó vació, se quedó sin ese pilar que lo sostenía que lo impulsaba a no rendirse: “Ahora no siento nada. Es como si ya no fuera humano. Desde que moriste, estoy vacío”.
“¿Sabes qué es lo más loco? Después de mi debut contra el Madrid, ¡intercambié camisetas con Mbappé! ¿Te acuerdas cuando lo veíamos por la tele y decías: ‘¿Mbappé? Sí, es bueno. Pero mi hermano es mejor?’“.
Imagina lo que es tener a alguien a tu lado que crea fielmente que puedes ser muchísimo mejor que tus propios ídolos y perderla de la noche a la mañana. Es un dolor desgarrador.

Quiero demostrarle al mundo que mi hermana tiene razón
Yan se enteró de la muerte de su hermana semanas después de su debut con el Leganés en un partido contra el Real Madrid cuando apenas tenía 18 años, estaba cumpliendo su sueño y el de su hermana, pero todo se convirtió en pesadilla.
Su vida cambio en todos los sentidos; llegó el dinero, de a poco comenzó la fama. Yan podía comprar, casas, carros, joyas, viajar por el mundo y darse la gran vida, pero se dio cuenta de que lo único que busca es demostrarle al mundo que su hermanita tenía razón y él puede ser el mejor, más por ella que por él.
“No quería una casa grande. No quería coches. Solo quería dedicarme por completo al fútbol. Todo para demostrarle al mundo que mi hermana tenía razón…“
“El campo de juego es el único lugar donde me siento como en casa. Es donde me siento tranquilo y puedo hablar contigo. Ojalá siguieras aquí para poder decirte… ¡Lo logramos! Todo lo que dijiste se hizo realidad“.

Todo lo que hago es por ti…
Yan Diomande logró jugar un Mundial, tal como lo hicieron figuras como Drogba, Yaya o Gervinho, como su hermana siempre lo había esperado; ella sabía que su hermano era capaz de hacer historia.
Y ese es el mejor escenario para rendirle homenaje a la persona que nunca dudó de él.
“Nos vamos al Mundial. De verdad. Tu hermano va a jugar con Costa de Marfil, como Drogba, como Yaya, como Gervinho. Ni siquiera lo veo como un juego. Lo veo como un escenario. Esta es mi oportunidad de mostrarle al mundo entero lo que viste en mí. Cada vez que anote, me aseguraré de que todos sepan tu nombre. Me aseguraré de que no te olviden“.
Roxane no necesitó esperar a que el Leganés o el Leipzig ficharan a su hermano, ni siquiera que lo convocaran al Mundial para creer en él. Ella sabía desde que eran niños que él sería profesional, que jugaría junto con las estrellas y que sería el mejor del mundo. Todo eso mientras lo veía jugar en la calle, sin tener los mejores tacos y solo con unos ojos llenos de sueños.

“Siempre dijiste que yo podía ser mejor que Cristiano. Si lo veo allí, lo saludaré de tu parte. Voy a hacer lo que predijiste, te lo juro. Antes incluso de tener botas de verdad, ya le decías a todo el mundo: ‘Mi hermano va a ser el mejor del mundo’. Demostraré que tenías razón, o moriré en el intento“.
Es una historia dura, conmovedora y desgarradora para las personas que pueden entender el dolor que vive Yan, pero también nos demuestra, una vez más, que los futbolistas son humanos y tienen sus propias batallas fuera de la cancha.
Acá les dejamos el link de la carta por si quieren ir a la leerla completa, vale totalmente la pena.

