Real Madrid ya ganó en pretemporada y Zinedine Zidane puede tomarse un pequeño respiro. Después de cinco partidos amistosos, el cuadro blanco le ganó al Fenerbahçe 5-3, aunque el estratega francés tiene bastante tarea de cara al arranque de La Liga el 17 de agosto.

Dirán que es una etapa de pretemporada, que los jugadores aún no andan chido físicamente, que además los refuerzos se están adaptando y que le están dando chance a sus rivales en pretemporada, sin embargo, la realidad es que Zidane tiene que hacer algo con la defensa.

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De los cinco partidos amistosos, tres han terminado en derrota, uno fue empate y al fin tiene una victoria, pero en todos sus partidos ha recibido goles. La ofensiva blanca ha marcado 11 goles, pero la defensa ha permitido 16 tantos.

En promedio, los merengues reciben 3.2 goles por juego. De los 16 tantos permitidos, la gran mayoría cayeron en el primer tiempo, con un total de 11.

En los cinco juegos, Zidane no ha repetido ni una sola vez la alienación en su línea de cuatro defensas. El francés ha experimentado con siete jugadores, de los cuales Sergio Ramos y Marcelo son los que más partidos han iniciado, con cuatro.

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Queda claro que estos dos serán elementos inamovibles en el esquema del francés, que le sigue sufriendo para encontrar a la pareja idea de Ramos en la central. Las dos opciones son Nacho y Raphael Varane.

Con la dupla Ramos-Varane, el Madrid perdió 3-1 contra el Bayern Munich y después 1-0 con el Tottenham, es decir, les fue mal, pero no tan mal. Con el dúo Ramos-Nacho, los blancos empataron con el Arsenal y fueron humillados después ante el Atlético de Madrid.

Para el duelo contra el Fenerbahçe, Zidane le dio descanso a Ramos para empezar con nacho y Varane en la central y el resultado fueron tres goles en contra. De esta manera, quien lleva las de perder de cara al arranque de la liga es Nacho, aunque da la impresión de que Varane no termina de convencer al estratega.

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Quedarán los partidos contra el Salzburgo y Roma como las dos últimas pruebas para resolver el problema de la preocupante debilidad defensiva, que ha dejado mal parado al timonel en la pretemporada.