Lo que necesitas saber:
Max Verstappen firmó una extensión de contrato con Red Bull hasta el 2030.
¿Han escuchado la frase: ‘El capitán se hunde con su barco’? Bueno, pues esa es, en resumen, la razón principal que llevó a Max Verstappen a renovar con Red Bull hasta el 2030, a pesar del interés de Mercedes y Toto Wolff.
Es verdad que Red Bull ha estado lejos de ser el equipo dominante que vimos hace un par de temporadas, pero ese bajón en el rendimiento representa para Verstappen el reto de reconstruir al equipo. Y sobre todo, de demostrar que un verdadero líder se queda, incluso en los momentos complicados.
“Es fácil ir detrás del coche más rápido y volver a vivir eso. Pero no es mi estilo. No se puede ser el capitán del barco y, en cuanto hay un problema, saltar por la borda“. Dijo en entrevista para la BBC.
Verstappen no tiene intención de probarse en otro equipo… de F1
Aunque muchos aficionados sueñan con la posibilidad de ver a Max Verstappen correr para Mercedes o hasta en Ferrari, el cuatro veces campeón no tiene la intención de probarse en otro equipo para demostrar el talento que posee.
Por el contrario, los retos que lo motivan están en otras categorías, otras pistas y otros autos. Ya lo vimos correr en Nürburgring con un GT3, conseguir su licencia A y ahora, hasta se plantea correr las 24 horas de Le Mans. Es un piloto al que, claro, le gustan los desafíos, pero los que van más allá de la Fórmula 1.
“No tengo ni el deseo ni la necesidad de demostrar, al volante de otro coche, que soy capaz de ganar, o cualquier otra cosa”. Dijo Verstappen para la BBC.
El reto de reconstruir a Red Bull
Max Verstappen decidió quedarse en Red Bull porque sabe que el equipo es capaz de volver a dominar la F1. Aunque no atraviesan el mejor momento entre los cambios en la estructura interna y con el nuevo reglamento, es cuestión de tiempo para que regresen a la pelea por los campeonatos, al menos, eso es lo que cree Max.
“Las cosas se han degradado un poco en comparación con los años de dominio, pero tampoco me molesta reconstruirlo todo. También es un nuevo desafío“.
Aunque si nos vamos al lado emotivo, Max se quedó en Red Bull porque eso le dijo su corazón y para cumplir la promesa que le hizo a Dietrich Mateschitz, fundador del equipo, varios años antes de su muerte, de quedarse en Red Bull durante toda su trayectoria en F1.
“Consideré que quedarme era, para mí, la elección correcta. Hay que seguir al corazón. Podría haberme marchado muy pronto en mi carrera en Red Bull e irme a otro sitio para intentar ganar. Si uno tiene un poco de paciencia, acaba ganando. Siento que ese es también mi enfoque hoy”.
Ahora sabemos por qué fallaron todos los intentos de Toto Wolff de llevárselo a Mercedes… al menos por ahora. Ya veremos qué pasa en los próximos años.
