Imagen de 'TENET'. / Foto: Warner Bros.

8 puntos de ‘TENET’ de Christopher Nolan que la hacen aún más fascinante

TENET, la última película de Christopher Nolan, se estrenará en México el próximo 16 de septiembre. Como sabemos, hubo un par de cambios de fecha relacionados a la contingencia sanitaria, pero finalmente llegará a salas de cine: el único lugar donde debe verse un filme como este, o en otras palabras, un filme de Nolan. Así que compra ya tus boletos.

No les revelaremos nada porque odiamos los spoilers y porque es prácticamente imposible explicar la grandeza de TENET en “simples” palabras. Al tratarse de la cinta más ambiciosa de Nolan, nos enfrentamos a una enorme experiencia visual en una historia que conjuga la acción de los filmes de espías (sabemos que Christopher Nolan es fan de James Bond) y la ciencia ficción. 

TENET / Warner Bros.

En TENET conocemos a un espía que, prácticamente, debe evitar que se desate la Tercera Guerra Mundial. Y no, no es una amenaza relacionada a las armas nucleares o el agua, sino al tiempo: la forma en la que lo percibimos, lo entendemos y lo aprovechamos. Sí, todo parece ir hacia adelante, o al menos así nuestros sentidos comprender lo lineal del tiempo. ¿Pero qué sucedería si las cosas y las personas pudieran invertirse? 

Esta pregunta es vital para seguir la trama de TENET, la cual es complicada al mismo tiempo que fascinante. Si les gustó Inception y la reflexión de Nolan sobre los sueños, la memoria y la dinámica el tiempo, entonces en TENET se van a enfrentar a algo más complejo, pero también aterrador. Sin embargo, la historia sobre la inversión del flujo del tiempo no es la único fascinante de este filme. 

Y para que llegues preparado al estreno, acá te dejamos 8 puntos que hacen de TENET algo espectacular e impresionante: 

TENET, un palíndromo

Nolan es un cineasta sumamente detallista. Finalmente, uno de sus directores favoritos es Stanley Kubrick, quien fue descrito como un genio obsesionado con los detalles más específicos en sus filmes. Nolan le rinde tributo al maestro cada vez que puede, y en sus filmes percibimos elementos que parecen ser superficiales, pero que en el desarrollo de la historia resultan sorprendentes para el espectador.

Los nombres de sus personajes siempre significan algo más. La ropa, la música que suena de fondo, incluso los actores… y por supuesto, TENET no es la excepción. Para que nos crean, arrancamos con el dato del nombre:

TENET es un palíndromo, es decir, una palabra que se lee igual de adelante para atrás y de atrás para adelante. Básicamente, el nombre de la película es la clave de la historia: cuando un objeto o una persona invierte su entropía, puede moverse hacia atrás. Acciones que parecen haber sucedido pero que aún no se llevan a cabo, forman parte de la experiencia de esta cinta. Sí, es fascinante.

Los palíndromos han sido estudiados por siglos por arqueólogos, historiadores, incluso han resultado clave para la criptografía. Y todo esto nos lleva a nuestro siguiente punto…

John David Washington y Robert Pattinson en ‘TENET’. / Foto: Warner Bros. Pictures

Cuadro Sator

En las ruinas de Pompeya, arqueólogos descubrieron un par de inscripciones, cuadros con cinco palabras o palíndromos: SATOR, AREPO, TENET, OPERA y ROTAS. Lo fascinante, es que pueden ser leídas en cuatro direcciones distintas, y las letras S y N, están escritas al revés como un ambigrama:

-Horizontal arrancando de izquierda a derecha.

-Horizontal de derecha a izquierda.

-Vertical de arriba hacia abajo.

-vertical de abajo hacia arriba.

Si se lee el cuadro de manera horizontal, la primera y última palabra, son las mismas en cuanto su lectura de hace de manera invertida: SATOR y ROTAS. La segunda concuerda con la cuarta que son AERPO y OPERA. Y en medio está TENET, la cual se lee exactamente igual. De manera vertical, la primera y última palabra coinciden con SATOR y ROTAS; la segunda y cuarta con AERPO y OPERA; y en medio está TENET con el mismo efecto: se lee exactamente igual.

Imagen del Cuadro Sator

El Cuadro Sator más popular se encontró durante una excavación de Pompeya, la ciudad italiana que quedó enterrada en el 79 después de Cristo a partir de la erupción del Vesubio. Pero a lo largo de los años se encontraron cuadros en Francia, Inglaterra, Portugal, Siria y Suecia. Los investigadores relacionan el Cuadro Sator con el cristianismo no sólo porque han sido hallados en iglesias o libros religiosos, sino porque el conjunto de los palíndromos pueden formar la palabra paternóster, que en latín es el Padre Nuestro.

Más allá del nombre y la evidente relación de la lectura inversa con la inversión del tiempo, es el hecho de que Nolan logró meter en su historia cada uno de los palíndromos. Así que pongan atención: nombres y/o apellidos de personajes, compañías o empresas, claves… 

No, TENET no son viajes en el tiempo

La idea de los viajes en el tiempo siempre ha sido fascinante. Hemos visto repetirse esta premisa una y otra vez tanto en libros, como series y películas de ciencia ficción que exploran otros géneros como el drama y la acción. Ahora bien. En un principio, se habló de que TENET era una cinta sobre viajes en el tiempo, pero no. No es el caso. 

Como lo hemos mencionado varias veces en esta nota, TETEN presenta la posibilidad de cambiar la entropía de las cosas y las personas, para que esta pueda ir a la inversa. Es complicado, y visualmente es más fácil comprenderlo, pero acá les va: no se viaja al pasado, sino que se avanza hacia delante yendo a la inversa. La forma en la que nuestros sentidos perciben el tiempo, es hacia delante, pero existen muchas formas de manipularlo y una de ellas es ir a la inversa. 

Cambian la fecha de estreno de 'TENET', la próxima película de Christopher Nolan

TENET / Foto: Warner Bros. Pictures

En los viajes en el tiempo se ponen en juego varios aspectos como la alteración de las acciones en el pasado que invalidan la presencia del sujeto del futuro en este tiempo. Es decir, la clásica paradoja: si viajas al pasado para evitar que el mundo se destruya en lo que fue tu presente y lo “logras”, es imposible. Pues evitarías lo que te llevó a viajar al pasado… 

Acá también entra un tema interesante que más allá de la ciencia, tiene que ver con un sentido moral: el libre albedrío. ¿No resulta aterradora la idea de que todo lo que hemos hecho, hacemos y haremos está escrito y si queremos cambiar el rumbo las cosas estamos siguiendo el curso ya establecido? Sí, es escalofriante. 

Pero en TENET es distinto, y por eso mismo interesante. En el tráiler de la cinta, El Protagonista pone la mano encima de una bala y la cacha. Se pregunta dónde está el libre albedrío, a lo que le responden: es una cuestión de acción y reacción a la inversa, sino hubiera puesto su mano encima de la bala, esta no hubiera caído y no hubiera actuado en inversión. 

Nolan

Esta quizá parezca obvia, pero es grandioso hacer un repaso por la que pueden depositar su confianza en TENET antes de verla…

Christopher Nolan es un director cuya carrera ha sido, por de más, interesante. Inició a finales de los 90 con una de las películas más baratas en la historia, Following. Y este 2020 estrena TENET, una película cuyo presupuesto ronda en los 200 millones de dólares. Una locura. No es tan simple como preguntarnos dónde repuntó en  sus 20 años, de carrera sino dónde radica la afición que sentimos por su cine. 

Primero, Nolan es de los pocos directores que conservan cierto grado de complejidad en películas de proporciones inmensas donde además, hay un gran elenco, historias que requieren la atención de su audiencia, escenas impresionantes, y (pocos) efectos visuales. Ponemos en esta exclusiva lista a Denis Villeneuve, y creemos que va seguido de Alex Garland. Pero esa es otra historia.

Guy Pearce en ‘Memento’. / Foto: Summit Entertainment

El cineasta británico siempre ha sido sinónimo de misterio en historias donde se analizan y revelan sus reflexiones sobre la memoria, la identidad, moral, poder, los sueños, el tiempo, espacio y la naturaleza humana. Pero lo hace con premisas no simples que le dan al público la oportunidad de seguir las pistas junto a los protagonistas. En otras palabras, Nolan confía en que el público llegará al final con o sin el personaje principal. 

Memento de 2000 fue la carta de presentación de Nolan no como un director de blockbusters, sino como un creador interesante que juega con las ideas del público de lo que es y lo que debe ser. Dos años después le entró a su primera cinta de estudio con el remake de Insomnia junto a Al Pacino. Primero le ofrecieron hacer The Prestige, pero decidió darle a la primera entrega de la trilogía de Batman que cambió la forma en que consumimos el cine de superhéroes.

Luego le dio a la adaptación de The Prestige con uno de los mejores plot twist del nuevo milenio. El resto de la saga es demasiado conocido. Con The Dark Knight dio paso a una tendencia que lo seguirá por el resto de su carrera: enormes presupuesto con películas “cerebrales” que atraen a las audiencias… son muy exitosas en taquilla.

Inception le dio la reputación de Nolan que necesitaba para llevar a la pantalla las historias que quisiera. Algunos la consideran la mejor de su filmografía, y un punto de comparación para las películas que vinieron después como el cierre de Batman con The Dark Knight Rises (la “peor” calificada de las tres), Interstellar y Dunkirk. Estas últimas dos abrieron debates interesantes que llegaron a un mismo punto: Nolan entiende y domina la experiencia cinematográfica.

TENET no es ninguna de sus anteriores y eso no es negativo, sino todo lo contrario. Es mucho más grande en el tamaño de su producción (filmaron en siete países), y mucho más ambiciosa en la confianza que deposita en las audiencias para seguir una historia que al mismo tiempo de que se piensa, se disfruta. 

El equipo de producción de TENET

Christopher Nolan suele rodearse de un equipo bastante específico y conocido. Entre sus más grandes colaboradores está Hans Zimmer, responsable del score de sus películas más aclamadas (¿todas?) como Inception, Interstellar, Batman y Dunkirk (en esta última hay un detalle fabuloso: Zimmer grabó el sonido del reloj de bolsillo de Nolan para integrarlo a las composiciones).

Esta vez no hubo Zimmer, pero sí el nombre de Ludwig Göransson, un compositor sueco que conocemos por sus colaboraciones en Creed, Black Panther, Venom y la segunda temporada de The Mandalorian. Este, de verdad, es un tema aparte en esta nota…

Detrás de cámaras de una escena protagonizada por John David Washington. / Foto: Warner Bros.

La fotografía de los filmes de Nolan es determinante para liderar a la narración visual de conceptos intangibles como el tiempo y la memoria. En dos ocasiones, el cineasta británico se unió a Hoyte van Hoytema con mucho éxito (Interstellar y Dunkirk), sumando su tercera colaboración para TENET

¿Están de acuerdo que Ari Aster es una de las promesas más grandes del cine independiente? Pues bien. Un Hereditary o Midsommar no habrían sido posible sin la presencia de Jennifer Lame, encargada de la edición de estos títulos. Resulta curioso, más no sorprendente, que Nolan haya elegido a Lame para trabajar en este departamento en TENET, una megaproducción muy alejada de sus otros trabajos como Frances Ha de Noah Baumbach y Manchester by the Sea de Kenneth Lonergan.

Andrew Jackson fue el elegido para supervisar los efectos visuales junto a Scott Fisher para los efectos especiales. Aunque no lo crean, TENET tiene menos de 300 tomas en las que se utiliza VFX. Para que se den una idea, una película como Avengers: Endgame tiene más de dos mil e incluso, y en palabras de Nolan, tiene menos que una chick flick… Jackson es un nuevo conocido de de Nolan, ya que trabajaron juntos en Dunkirk. Este nombre suena en cintas como Mad Max: Fury Road.

La producción, por supuesto, corrió a cargo de Nolan y su esposa Emma Thomas mientras la producción ejecutiva cayó en manos de Thomas Hayslip.

El score

Ya hablamos de las personas más importantes en el equipo de producción de TENET. Pero necesitamos ser específicos con algunos puntos, y decidimos arrancar con el score de la película, el cual acompaña –nunca se pierde– entre grandes escenas de acción como persecuciones o un avión estrellándose en un aeropuerto europeo.

La música, esta vez, no corrió a cargo de Hans Zimmer, amigos y colaboradores desde hace más de 10 años. la razón no es tan alarmante: Zimmer se había comprometido a realizar el score de Dune de Villeneuve, y le comentó a Nolan que le era imposible trabajar en dos al mismo tiempo. Nolan buscó a alguien más y le llegó el nombre de Ludwig Göransson. 

Es necesario ver la película para comprender el gran trabajo de este músico sueco, y más si estamos hablando de una enorme producción que prometía repetir la mancuerna entre Nolan y Zimmer. Pero también lo hemos de decir. Depositamos nuestra confianza en Görransson antes de enfrentarnos a TENET, pues viene respaldado por un Oscar en la categoría de Mejor Score por Black Panther.

IMAX

Christopher Nolan escribió el guion de TENET durante un buen rato, pues le estuvo dando vueltas a la historia hasta encontrar la manera de presentarla en una enorme pantalla. Entonces, ¿por qué no hacerla en IMAX? 

Para quien se encuentre ajeno a esta palabra, no sólo hace referencia a las pantallas de cine que llevan su nombre, sino que son más relevantes a la hora de la filmación. Nolan decidió armar TENET con una mezcla de IMAX® y película de 70 mm. Respecto a la primera, las cámaras son muy ruidosas (muy), por lo que se suelen utilizar en filmaciones donde no haya mucho diálogo y más acción.

Christopher Nolan en el set de The Dark Knight Rises. / Foto: Getty Images

El mejor ejemplo es Dunkirk, la cual mantiene su historia en tres líneas de tiempo distintas pero simultáneas: una hora en el aire, un día en el mar y una semana en tierra. Esta película suponía bombardeos y mucho caos, por lo que el uso de cámaras de este tipo resultaba ideal. Nolan se lanzó a la tarea de utilizar este tipo de cámaras en un filme que necesita y tiene muchos diálogos, lo cual resulta aún más interesante. 

De aquí la obligación, casi casi, de ver una cinta como TENET en el formato de IMAX, una pantalla que es casi seis veces más grande que una sala regular.

John David Washington

Los premios Oscar han quedado a deber muchos premios, pero sobre todo, muchas nominaciones. En los últimos años, y sin afán de juzgar, han dejado pasar grandes colaboraciones en películas que han sido clave ya sea en el circuito comercial e independiente. Se nos viene a la mente, casi de manera inmediata, la nominación de Toni Collette por Hereditary en 2019.

Y si nos vamos en esta misma edición, el ausente entre las nominaciones principales fue John David Washington por su trabajo en BlacKkKlansman de Spike Lee. En cuanto a este actor, las cosas han sido tan rápidas, que sorprende. Su debut se dio en los 90 como un extra en una película de su padre, Denzel Washington. Pero fue hasta 2017 que comenzó a hacer apariciones para finalmente, en 2018, protagonizar un título que más que una película, es una declaración contra el racismo de parte de Lee.

Warner Bros. retrasa la fecha de estreno de 'TENET' de Nolan en México

John David Washington en ‘TENET’ de Nolan. / Warner Bros.

El trabajo de John David fue alabado, y le permitió aparecer en una película menor a estrenarse ese año. ¿Su siguiente película? TENET, el proyecto ambicioso y monumental de Christopher Nolan, quien cuenta entre sus actores a Christian Bale, Michael Caine, Heath Ledger, Tom Hardy, Cillian Muprhy, Hugh Jackman, Ellen Page, Maggie Gyllenhaal, Anne Hathaway, Matthew McConaughey, Kenneth Branagh, y más.

En menos de dos años, John David sumó a su lista a dos de los más grandes cineastas de la actualidad, y lo que le falta… Uno de sus próximos proyectos será Born to Be Murdered junto a Alicia Vikander, sin contar que durante la cuarentena, filmó una película con Sam Levinson y compartiendo el protagónico con Zendaya. 

El resto del elenco de Tenet lo completan Robert Pattinson, Elizabeth Debicki, Kenneth Branagh, Clémence Poésy, Aaron Taylor-Johnson, Michael Caine, Dimple Kapadia, Martin Donovan, Fiona Dourif, Yuri Kolokolnikov y Himesh Patel. Y como podrán ver, esta magna obra no tiene desperdicio por ningún lado.