Si algo caracteriza al Super Bowl, es que siempre cuenta con momentos dignos de recordarse, incluso en los comerciales que aparecen durante el medio tiempo. El juego de este año contó con varios comerciales bastante buenos, pero el que destacó entre todos fue aquel que puso Burger King, ya que muestra al mismo Andy Warhol comiendo una hamburguesa.

Para pronto, la historia del clip por sí misma es muy interesante. La escena es un trabajo del cineasta danés Jorgen Leth y forma parte de su filme artístico ’66 Scenes From America”, que fue rodada en 1981.

La gran cruzada de Jorgen Leth por incluir a Andy Warhol en su película

En ese entonces, Leth no conocía a Warhol personalmente, pero estaba obsesionado con él, al punto que lo quería presente en su película. Dicha tarea no iba a ser fácil y, como era de esperarse, todos sus amigos y conocidos le aconsejaron que simplemente “se olvidara de eso”, porque sería imposible acercarse al famoso ilustrador.

Obviamente, el director no era una persona que se daría por vencida únicamente por las palabras de sus amistades, así que viajó a Nueva York para comenzar la filmación de su obra y, de paso, intentar lo antes mencionado.

Sin pensarlo, se dirigió a “la fábrica” –esa construcción que Andy Warhol había rentado para trabajar– y, a pesar de todas las dificultades, consiguió dar con el estudio del artista. En ese momento, Warhol se encontraba en medio de un trabajo, así que esta visita inesperada lo tomó totalmente por sorpresa.

Andy Warhol - Artista

Así fue como Leth comenzó a hablar con Andy acerca de su película, así como de sus planes para incluirlo en una de las 66 escenas; específicamente aquella en que él se comiera una “hamburguesa simbólica”. Para su sorpresa, al artista le agradó la idea de participar en un momento tan “real” y rápidamente aceptó rodar la escena.

Después de la breve plática, ambos acordaron que se encontrarían en el estudio de Jorgen en Nueva York, que en ese entonces se ubicaba en la calle 14 de la 5ta avenida. Un sitio que un amigo suyo le había prestado.

Unos días después, Leth no pudo evitar sentirse algo nervioso, sobre todo por pensar que su nueva amistad podría quedarle mal. De cualquier forma, se dio a la tarea de comprar unas cuantas hamburguesas, tomando la precaución de escoger varias marcas en caso de que alguna no fuera del agrado de Warhol, ya que conocía su obsesión por ciertas cosas.

No pasó mucho tiempo para que Andy apareciera en el estudio, acompañado, por supuesto, de sus guardaespaldas. Una vez ahí, se quedó de pie frente a la selección de alimentos y, de una forma meditativa preguntó: “¿Dónde está la de McDonald’s?”

Por un momento, el pobre director se sintió sumergido en el pánico, ya que su asistente había olvidado pasar por una de las franquicias más básicas en todo Estados Unidos. En ese momento, las únicas palabras que pudo articular fueron: “Pensé que quizás no te gustaría identificar …”, a lo que Warhol respondió: “No, eso es lo más hermoso”.

En un acto de cortesía, Jorgen se ofreció a conseguir la hamburguesa de McDonald’s, pero finalmente Warhol dijo que haría la toma con la de Burger King. La labor de dirigir fue bastante fácil, ya que el invitado sólo tenía que sentarse ahí a comer tranquilamente.

“Simplemente tienes que comer esta hamburguesa”, dijo en ese entonces Jorgen Leth, repitiendo oraciones con algo de nerviosismo. “Y luego, después de que hayas terminado, tienes que comerla, después de que termines deberías decirle a la cámara, a la cámara, ‘mi nombre es Andy Warhol, acabo de comer una hamburguesa’”.

A estas alturas sobra mencionar que el cineasta estaba con los nervios al tope, no sólo por el trabajo que estaba realizando, sino también porque había olvidado servir un vaso con agua para Warhol. Sin embargo, ya no había vuelta atrás; el artista, respetando su lema de autenticidad en sus obras, sólo iba a hacer una toma, así que todo tendría que quedar en esos eternos cinco minutos.

El desenlace de esta historia ya se conoce. Leth quedó conforme con la escena y la introdujo en su película. Este momento pasaría a la historia de la franquicia de hamburguesas, en la carrera de Jorgen como director y, por supuesto, en la lista de trabajos destacados en los que participó el gran Andy Warhol.

Seguramente querrán hacerse con 66 Scenes From America, así que sólo les diremos que pueden conseguirla en Amazon si buscan la colección de Leth. En otros tiempos hubiera sido difícil de conseguir, pero ahora vivimos en un mundo donde no existen imposibles, ni siquiera si se trata de pedir a un ícono del arte moderno que se siente a disfrutar comida rápida.