Para los fans de ‘Game of Thrones’, la boda roja fue uno de los eventos más impactantes de la serie, porque también fue un giro en su historia que definió lo que entonces parecía la caída de la familia Stark. Después de todo, el ataque a traición perpetrado por Walder Frey concluyó con la muerte de Catelyn, su hijo Robb y Talisa, quien estaba embarazada del entonces heredero de Winterfell.

Esta icónica escena se grabó en 2012 y tomó cinco días para completarse, pero algo que no todos saben, es que esta también generó un momento emocional para quienes participaron. De acuerdo con una entrevista publicada por Entertainment Weekly, tanto las celebridades como el mismo George R. R. Martin y el equipo de producción, describieron el trabajo como una experiencia muy emotiva.

“Fue la última escena que grabaríamos Michelle y yo en Game of Thrones”, dijo Richard Madden, quien interpretó a Robb Stark, mientras hablaba de su trabajo con Fairley, quien tuvo el papel de Catelyn. “Estábamos mentalmente agotados. Rompí a llorar, así como la mayoría del equipo de producción y los otros actores. Era muy emocional”.

Por otro lado, esta emocional “despedida” no evitó que los directores de la serie perdieran su compostura. De hecho, el mismo David Nutter, quien se encargó de dirigir este episodio, habló de toda la experiencia vivida mientras filmaban la escena donde Robb se acercaba a Talisa. mientras ambos morían lentamente.

“Hay un momento en que Robb se acerca a Talisa y ve que su vida se desvanece”, dijo el cineasta. “Recuerdo que hablaba con Richard sobre el amor y sobre las relaciones y la honestidad y de lo mucho que significaba para él, y al mismo tiempo, él estaba inmerso en el papel. Es un actor increíble y lo estaba haciendo genial. Recuerdo que escuché que alguien estaba llorando. Eran las personas que trabajaban en peinado y maquillaje. Pensé, ‘Si podemos hacer que nosotros mismos sintamos algo mientras grabamos, entonces eso se traducirá en la pantalla’”.

La cosa no terminó ahí, porque David Benioff, el encargado del programa, también reflexionó acerca de todo lo que sintió mientras hablaba con el responsable del guion. A él le pareció una toma excelente, sobre todo porque creyó que todo ese sufrimiento era necesario para que el episodio fuera un éxito.

“Es algo agridulce”, dijo Benioff. “Estás provocando tristeza en todas estas personas. Pero, por otro lado, esa es la idea. Si hubiéramos grabado la boda roja y nadie se hubiera emocionado, hubiera sido un fracaso”.

Finalmente, tenemos la opinión de la actriz Oona Chaplin, quien dio vida a Talisa Stark. Ella habló de cómo su última experiencia en el set hizo que, por un momento, no pudiera contener las emociones que se desbordaron por tan emotivo momento.

“Yo estaba llorando, aunque estaba muerta”, comentó Chaplin. “El director tuvo que venir y decir: ‘Oona, necesito que dejes de llorar, los muertos no lloran. Estás muerta, así que solo compórtate como una muerta’”.

Lo cierto es que la boda roja no fue el único momento desgarrador de Game of Thrones, ya que después de ese pudimos ver otros que provocaron distintas reacciones. Sin embargo, todavía nos queda ver la reacción de todos los fans cuando esta joya de HBO termine. Tenemos la fuerte creencia de que el próximo 14 de abril las lágrimas brotarán por parte de todo el público.