En el año 2000, la Barrera de hielo de Ross, la mayor plataforma de hielo del mundo, tuvo un desprendimiento importante asociada al calentamiento global.Desde entonces, científicos internacionales se han dedicado a investigar los posibles efectos del cambio climático, pero en el inter, descubrieron que las ráfagas de viento que chocan con la nieve de la plataforma, hacen que el glaciar de la Antártida emita sonidos similares a los de un cántico.

En 2014, los investigadores de las Universidades de Texas, Colorado y del Centro Nacional del Hielo, colocaron un sismógrafo a través del cual  se percataron que el glaciar emitía ciertas  vibraciones y un año más tarde, filmaron un vídeo con frecuencias sónicas, imperceptibles para el oído humano, pero el geofísico y matemático Julien Chaput lo aceleró 1.200 veces, dándolo a conocer al mundo en la edición de Octubre de 2018, de la revista de rigor científico “Geophysical Research”

Y es que el repentino desprendimiento de una sección de 259 mil kilómetros cuadrados, que dio vida al Iceberg “B15”, a principio de milenio,  aunado al preocupante descongelamiento de este último, los científicos buscaban descifrar las consecuencias del constante aumento de temperatura ambiental.

Los 34 sismógrafos que captan las vibraciones, han servido para que de 2014 a 2017 estudiar la estructura y los movimientos de la plataforma de hielo. Mientras que los sonidos creados por la vibración del viento y obtenidos en la grabación, serán útiles para predecir a distancia las posibles rupturas de la barrera, que hasta ahora ha sido un reto para los científicos.

El Mar de Ross se caracteriza por el glaciar de la Antártida, una plataforma que se extiende casi 1.600 kilómetros desde la costa y hasta unos 1.100 metros de profundidad. Estudios anteriores, han demostrado que hace tan solo 18 mil años, toda la cuenca de Ross estaba llena de un hielo tan grueso y pesado que recorría desde el fondo marino hasta el borde de la barrera continental.