¡Ay, diciembre! Las épocas navideñas, en teoría, nos deben regalar puros momentos de felicidad, amor, fraternidad y paz; sin embargo, el cine no obedece ninguna regla y menos si hablamos de directores que les gusta ir más allá de los establecido. Por eso, para darle un giro de 180 grados a tus vacaciones de Navidad, te presentamos algunas películas que no te van a sacar una sonrisa

Pero tranquilos, nada de gore, ni siquiera el comercial. Así que puedes olvidarte de ver títulos como A Serbian Film (2010) o The Human Centipede; tampoco vas a encontrar los clásicos como Funny Games (1997) de Michael Haneke, Antichrist (2009) de Lars von Trier o Irreversible de Gaspar Noé. Mejor te dejamos la lista:  

Vase de Noces de Thierry Zéno

En el mundo del cine de 1975 no se podían contar muchas cosas, y uno de esos temas prohibidos era la zoofilia o, en el caso de Vase de Noces, el “amor puro” entre un granjero y un enorme puerco. Este filme belga cuenta la historia de un hombre enamorado de su puerca y todas las cosas que hace para estar con ella, demostrarle su amor y, finalmente, consumar sus sentimientos representados por unos híbridos extraños.

Con secuencias que no tienen ritmo, actos incoherentes, música italiana del siglo XVI y una premisa desagradable, Vase de Noces, conocida en inglés como Weding Trough, es una de las cintas más oscuras, prohibidas y extrañas (por no decir interesantes) del cine.

El castillo de la pureza de Arturo Ripstein

Otra película que rompió los 70 pero ahora en México gracias a Ripstein y José Emilio Pacheco. Esta cinta presenta la historia de un padre de familia que busca alejar a sus hijos y esposa, a como dé lugar, de las calles corruptas y enfermas de la ciudad. ¿Cómo? Alejándolos durante 18 años del exterior y obligándolos, de alguna manera, cuando los hijos llegan a la adolescencia, a buscar su identidad (y su libertad) de las formas más perversas posibles. Incesto, desesperación y muchas cosas suceden mientras se derrumba el castillo de la pureza.

Esta gran película, para nuestra sorpresa, se basó en el caso real de una familia en la década de los 50 en la que el papá fue acusado de secuestrar a su propia familia.

Snowtown de Justin Kurzel

¿Australia hace cine? Oh, sí, y esta película es una de las que abandera la lista de las mejores que han salido de este país. Basada en hechos reales sobre los asesinatos en la década de los 90 en un suburbio de aquel país que le dieron el nombre al filme, Snowtown es una película que desde la narrativa hasta las actuaciones, resulta totalmente disruptiva. John Bunting, el asesino en cuestión, recluta a un joven para hacerlo su compañero de crimen en un ola de escenas violentas, agresivas y deshumanizadas que te convencerán al 100 que la realidad, en verdad, supera la ficción.

Nocturnal Animals de Tom Ford

La segunda película del diseñador de modas y una joya poco valorada por la crítica que retrata la transformación del ser a partir del dolor. La historia cuenta la relación de Susan Morrow y Tony Hastings que, a partir de una conversación, se rompe con una decisión que, precisamente, es la inspiración de Tony para escribir un libro que más tarde le envía a su ex para que lo lea.

Conforme avanzan las páginas, se desarrolla una historia paralela en la que la angustia, el desenlace, la desesperación por el recuperar a sus seres queridos, el desamor, el dolor, la muerte y el insomnio, harán que poco a poco se genere en tu pecho una opresión que en ningún punto de la película se aliviará. Nocturnal Animals evidencia la crudeza de la vida, del ser humano y el porqué es que las experiencias mismas terminan por convertir a las personas en seres crueles y despiadados.

Canino de Yorgos Lanthimos

Kynódontas resguarda una historia similar Al castillo de la pureza: retrata la historia de una familia liderada por el padre que prohíbe a sus hijos conocer el mundo exterior; sin embargo, con una inocencia pura, son obligados a conocer su lado “oscuro” cuando entran en contacto con algunos detalles de fuera a través de una película de Rocky. Yorgos Lanthimos, con este gran filme de 2009, demuestra que lo poco que queda de humanidad, ni siquiera sobrevive en los hogares más tradicionales, sino todo lo contrario. En Canino no hay todo un análisis a la sociedad en general.

The Life and Death of a Porno Gang de Mladen Djordjevic

Esta cinta serbia de 2009 retrata la historia de un grupo de personas que en su búsqueda por hacer películas porno, terminan en una travesía que los envuelve en el mundo del cine snuff en el que la decadencia de la humanidad es la verdadera protagonista. Cada cuadro y cada segundo de este filme proyecta al sexo, uno de los elementos humanos más básicos, como síntoma de la crueldad.

A partir de esto, The Life and Death of a Porno Gang es una muestra de cómo el ocio que nace a partir de un enojo justificado hacia la sociedad, desata una ola de violencia y agresividad proyectada hacia el cuerpo.  

Los engañamos, si les vamos a poner algo de gore porque una lista desagradable no estaría completa sin una cinta que presente tintes snuff.

Visceral: Entre las cuerdas de la locura de Felipe Eluti

¿Alguien dijo gore chileno? Visceral es una historia que te puede provocar un mar de sentimientos que van desde la ternura por un personaje perdido, hasta el odio y asco por un sinfín de escenas de tortura que delatan no un estado mental quebrado, sino un estado anímico roto que sólo a través del dolor de los demás puede ser aliviado. ¿Cuánto dura el dolor físico en comparación con el dolor del alma? Esta película chilena de 2012, con un boxeador como protagonista, demuestra que el fracaso se libera de muchas formas de tortura posibles.