Si algo aprendimos del fracaso taquillero de Blade Runner 2049, es que las críticas por parte de los expertos no obedecen a las críticas del público. Son dos universos totalmente distintos. Un fenómeno similar ocurrió con The Last Jedi y, ahora, con Bright, la enorme apuesta de Netflix protagonizada por Will Smith y Joel Edgerton.

La cosa dice así: desde que salió Bright hace una semana, la controversia no ha dejado de perseguirla con varios ejemplos como que se les olvidó poner a 60 maquillistas en los créditos, hasta las críticas que la han considerado como una de las peores películas del año por diversas razones que van desde el intento fallido de representar el racismo (los orcos son como la raza negra actualmente), los miles de pretextos para justificar la historia y, para hacerles el cuento corto… la trama misma.

Sin embargo, y sin importar lo que otros digan, Variety, a través de Nielsen, reveló que durante los tres primeros días desde el estreno del filme, juntó unos 11 millones de streamings. Para que te des una idea, 11 millones es cuatro veces lo que juntó el primer episodio de The Crown en sus primeros tres días. También, casi alcanza a la segunda temporada de Stranger Things (15.8) por el mismo periodo de tiempo.

Y esto sólo si consideramos a los usuarios de Estados Unidos, para que se den una idea de que las críticas no importan, sino la respuesta de la audiencia. Pero como en la vida siempre hay un pero: Bright consiguió un 26 por ciento en Rotten Tomatoes de crítica, pero un increíble 88 por ciento de likes. Ni modo, Will, Joel y David Ayer, la recomendación es que disfruten del público, no de los expertos.