Con el estreno de The Last Jedi a finales de 2017, los fans de Star Wars no pueden esperar más por continuar con la historia de Rey y ver nuevamente al buen Luke Skywalker.

Sin embargo, con el triste fallecimiento de Carrie Fisher, uno de los elementos más queridos de la franquicia se ha perdido. Claro, a menos que hagan lo mismo que con Peter Cushing, actor que fue revivido de manera digital por ILM para Rogue One.

Considerada como una infamia para algunos, muchos otros fans se vieron impresionados con lo lejos que ha llegado el CGI:

Ya quedaron atrás los tiempos en que los efectos prácticos dominaban la escena. Ahora, el CGI ha tomado el asiento principal y en una franquicia como Star Wars, no podría haber una mejor opción. Sin embargo, el uso de esta tecnología para traer de vuelta a actores que han fallecido es algo muy truculento todavía y que deja abiertas muchas cuestiones morales.

Eso y ni hablar de los varios cambios innecesarios que George Lucas ha hecho con las películas originales durante todos estos años:

En fin, este 15 de diciembre regresaremos a una galaxia muy lejana con el estreno de Star Wars: The Last Jedi.