Definitivamente, 2017 no fue el año de Ridley Scott a pesar de habernos entregado dos grandes películas como Alien: Covenant (director) y Blade Runner 2049 (productor ejecutivo), un filme que seguro se convertirá en un referente de la ciencia ficción y el cine en general, lo sabemos.

Este último, protagonizado por Ryan Gosling y Harrison Ford, cuenta con una de las fotografías más limpias e impresionantes del año, así como con unos efectos que no le piden nada a nadie; sin embargo, y muy a pesar de basarse en el gran clásico de 1982, fue un fracaso taquillero que triunfó como pocas cintas lo hacen con las críticas.

Entonces, ¿en dónde está la falla? Ni el mismo Scott lo sabe. Blade Runner 2049 juntó apenas 91 millones de dólares en Estados Unidos cuando las expectativas eran muchísimo más grandes. “Lo sigo asimilando”, dijo el director en entrevista con Yahoo! Entertainment.

Tuvo las mejores críticas de mi vida. Nunca hice una película que fuera tan bien recibida. Al mismo tiempo, la taquilla en el país fue decepcionante, esa es la verdad, porque esas películas son caras. Haría mucho dinero pero no será suficiente”.

Una de las posibles razones que Ridley le encuentra a este fracaso monetario es la duración del filme de dos horas con 43 minutos, una de las películas más largas desde hace mucho. Aunque nada que ver con Cleopatra de 1963 que duraba más de tres horas…

Sin embargo, si nos ponemos sinceros, la principal razón podría ser que “la gente no estaba tan familiarizada con el universo de Blade Runner”. Y sí, a pesar de ser una película de culto que bien podría igualar la grandeza de Star Wars (en dos diferentes audiencias), la gente no le ha agarrado tanto la onda como a la saga de George Lucas. Lo mismo sucede con la saga de Alien y el éxito que dejó mucho que desear de Prometheus en 2012 y Alien: Covenant en 2017 a pesar de también contar con un elenco de primera que incluye a Michael Fassbender, Charlize Theron y Noomi Rapace.

A ver si la esperada All The Money In The World con Christopher Plummer, Mark Wahlberg y Michelle Williams logran regresarle un poco de la inversión que Scott, un gran director, ha hecho en estos proyectos que sin duda no son malos, simplemente el público no les dio una oportunidad. ¡Arrepiéntanse!