Mientras exista la violencia en México, habrán muchas historias que contar, muchas voces que escuchar. Desde hace unos años –sino es que siempre– algunas zonas del país –sino es que todas– se han acostumbrado a vivir inmersos de una forma de violencia y muerte que forma parte del imaginario cultural de la población. Las desapariciones forzadas, los feminicidios y el poder de unos cuantos, le han enseñado a la gente cómo esconderse, cómo vestirse y cómo obedecer.

Una gran cantidad de películas, producciones mexicanas o internacionales, han intentado demostrar cuál es la realidad de nuestro país aunque, la lamentable realidad es que todas, sin importar el grado de brutalidad que presentan, se quedan cortas. Sin embargo, eso no quita su importancia y la necesidad que existe, desde un sentido artístico hasta uno político y social –denuncia–, de seguir hablando del tema.

Ahora fue el turno del director Julio Hernández Cordón con su filme Cómprame un revólver (Buy Me a Gun en inglés), el cual se estrenó en el Festival de Cine de Cannes 2018 y fue bien recibido por una audiencia a la que le cuesta trabajo creer cómo es posible vivir de esa manera. Esta cinta, rodada en Sonora, presenta un México contemporáneo en el que las mujeres desaparecen.

¡Orgullo mexicano! Triunfa en Cannes la cinta ‘Cómprame un revólver’ de Julio Hernández Cordón

Inspirada en algunos personajes de Mark Twain, Cordón narra la historia de Huck, interpretada por Matilde Hernández Guinea, una niña que siempre utiliza una máscara para esconder su identidad y no vivir la misma suerte que su mamá y sus hermanos desaparecidos. Rogelio, llevado por Rogelio Sosa, papá de Huck, es un adicto a las metanfetaminas que cuida un campo de baseball en el que los traficantes de la zona van a jugar.

Él hace todo lo posible por cuidar de su hija, llegando a un acuerdo con el capo del lugar para que éste “acepte” que Huck es un niño. Sin embargo, Rogelio la obliga a utilizar esa máscara y un grillete en su tobillo cuando sale. Todas estas medidas primitivas, las cuales se enfrentan a una niña optimista, van tomando importancia conforme la crueldad de su realidad supera la inocencia de su ser.

Julio Hernández Cordón es un cineasta mexicoamericano nacido en Carolina del Norte en 1975 de un padre mexicano y una madre guatemalteca. Desde que inició su carrera en el cine siempre ha retratado la deshumanización obligada de los individuos que forman parte de una sociedad y las consecuencias de esto. Cómprame un revólver es su séptimo filme y llega después de Gasolina de 2008; Las marimbas del infierno en 2010; Hasta el sol tiene manchas y Polvo en 2012; Te prometo anarquía de 2015, quizá su película más popular a la fecha; y Atrás hay relámpagos en 2015.