Antes de que siquiera comencemos a hablar de este curioso dato, es importante recordarles que la nota contiene un par de spoilers sobre ‘Godzilla: King of the Monsters’. Si todavía no han visto la película, les recomendamos que mejor dejen de leer a partir de este punto. Dejando esto claro, ¡podemos continuar!

Bueno, comenzaremos diciendo lo obvio con orgullo: según este nuevo universo cinematográfico de kaiju, ¡Rodan es mexicano! El gigantesco pájaro de fuego fue hallado en un volcán ubicado en la Isla de Mara, en México, donde dormía tranquilamente hasta que los ecoterroristas y King Gidorah lo molestaron con su alboroto.

Cuando varias personas vieron el despertar de este titán en el cine, no pudieron evitar preguntarse dónde rayos estaba esa mítica isla, por eso pensamos que sería prudente hablar de ello brevemente. Además, hay otro dato curioso acerca de las escenas de King of the Monsters que se rodaron en nuestro país y que, por supuesto, vale la pena saber.

La isla donde duerme el kaiju

Para empezar, es importante señalar que, sí, esta isla es completamente ficticia, pero eso no nos impidió que hiciéramos esta rápida investigación para revelar uno que otro dato. De acuerdo con el sitio “viral” de Monarch Sciences, que fue creado promocionar la película, Mara se sitúa en el Golfo de México y está rodeada por nuestro país, Cuba y Florida.

Isla Mara en Godzilla

Imagen: Especial

A pesar de que este lugar no es real, deben saber que las escenas de la película sí fueron rodadas en nuestras tierras, pero no en una zona costera. Todo lo relacionado con el despertar de Rodan fue filmado en la Ciudad de México e incluso se puede notar, sobre todo por la arquitectura, que el rodaje se efectuó en la zona de Santo Domingo, en el centro de la ciudad.

Dicho esto, ahora podemos decir que nuestro México querido es hogar de un pájaro prehistórico gigante que es capaz de quemar un pueblo entero con el movimiento de sus alas. Tal vez todo esto sea ficción, pero no elimina el hecho de que el nuevo universo de Godzilla nos haga sentir que vivimos en un planeta misterioso; uno que todavía tiene maravillas escondidas en lo más profundo de su corazón.