Titanic fue una de las películas que marcó la vida de sus protagonistas -Kate Winslet y Leonardo DiCaprio-, como en la carrera del director, James Cameron. Este, más allá de contar la historia del famoso barco cuya opulencia quedó muchos metros bajo el agua, puso como protagonistas a dos personas de clases completamente distintas, pero unidas por el amor, sentimiento que más tarde las llevaría a luchar por sobrevivir.

Conforme el paso de los años, se han ido develando varias cosas respecto a la película y el Titanic mismo, incluso se está planeando la salida de otro barco para quitarse la ‘espinita’ de una vez por todas. Sin embargo, de esos secretos que uno nadie se espera, es el que contó James Cameron en una conversación con el crítico de cine Ali Plumb, en la BBC Radio 1, donde discutió la escena en la que Rose se acuesta en la puerta flotante después de que se hundió el Titanic pero también algo que nadie se esperaba.

Casi al inicio de la película, aparece Leonardo DiCaprio o mejor dicho, Jack, recorriendo todo el barco para finalmente llegar a la proa, se sube junto con su amigo Fabrizio y grita “¡Soy el rey del mundo!”. Sin embargo, es en ese momento en el que de acuerdo a las palabras de James esa escena la tuvo que hablar con Leo, pues él no quería hacerla, mucho menos gritar “Soy el rey del mundo”.

Después de tanta discusión, al final James Cameron le gritó: “¡Solo véndela (hazla) maldita sea!”, así que DiCaprio lo tuvo que hacer. “El punto es, que (la línea) fue inventada en ese momento. Fue preparada en el lugar y estaba en una canasta de grúa. Y estábamos perdiendo la luz, y ya habíamos intentado esto y el otro, e intentamos esta línea y esa otra, y nada estaba funcionando realmente”, cuenta Cameron.

Asimismo el director de cine añade: Y literalmente yo estaba enloqueciendo y después dije: ‘Tengo algo para ti, solo di: ‘Soy el rey del mundo’. Y abre tus ojos de lado a lado y disfruta ese momento, ámalo y celébralo’. Entonces Leo me dice: ‘¿Qué?’, así que yo estoy escuchando esto en un walkie talkie. Solo di, ‘Soy el rey del mundo’, tienes que venderlo“.

En ese momento, en el que James le dijo eso, Leo todavía seguía cuestionando esa línea hasta que finalmente James le gritó y al final se convirtió en uno de los tantos momentos icónicos de la película.

De hecho, Leonardo DiCaprio pudo no haber protagonizado Titanic, pues en algún punto de la vida Matthew McConaughey audicionó e incluso pensó que lo había conseguido. En entrevista con The Hollywood Reporter, el actor comentó: “Fui a audicionar para el papel (de Jack en Titanic). Lo quería. Audicioné con Kate Winslet. Había tenido una buena audición. Me fui muy confiado de que lo había conseguido (el rol). No entendí por qué no. Jamás me ofrecieron el papel“.

¿Te imaginas a Matthew en el lugar de Leo?