Disney Pixar liberó un nuevo cortometraje animado en el que aplicamos la de “no estoy llorando, se me metió una basurita al ojo”. Pero si nos ponemos sinceros, es una de las basuritas más grandes del mundo con la que no podrás dejar de llorar. Quizá estamos exagerando, pero la historia de esta nueva producción en verdad es conmovedora.

Kitbull, dirigido por Rosana Sullivan, es uno de los proyectos de SparkShorts, la iniciativa de la compañía de animación para producir proyectos independientes. Kitbull sigue la historia de un gatito callejero que vive en una caja junto a un elefante de peluche. Un día, frente al tiradero en el que vive, llega a vivir un pitbull que, entendemos, es un perro de peleas. Sin embargo, y a pesar de su temible apariencia y tamaño, es un animal cariñoso que sólo quiere divertirse y jugar.

Y así, comienza un amistad de cuidado y cariño en el que ambos animales, uno maltratado y el otro abandonado, se encuentran y se salvan. Quizá la historia no sea una novedad, pero es un recordatorio de la bondad de los animales y cómo entre ellos no existen diferencias. También, para darle un buen final, nos recuerda que todavía queda un sentido de humanidad en las personas, sobre todo en aquellas que ven en los animales a un amigo de compañía.

Sí, Kitbull es un cortometraje sobre las amistades imposibles o poco probables, pero también es una lección de amistad y lealtad que nos hace falta tomar. Actualmente, vivimos una crisis de valores a nivel social, cultural y político. Actitudes de indiferencia se reflejan entre grupos humanos como las violaciones a los derechos de los migrantes y la violencia sistemática contra las mujeres. Y eso también se refleja en el trato con los animales.

El maltrato animal siempre ha existido, pero se mantenía en lo privado. Ahora, las redes sociales y el internet nos ha demostrado que es un problema mucho más grave que ocurre en todos lados. Las peleas de perros, por ejemplo, es una práctica ilegal en México que se prohibió de forma definitiva en 2017. Sin embargo, se sigue llevando de forma clandestina como una rama de las apuestas o el “entretenimiento”.

Kitbull se hizo con un estilo en 2D, dejando de lado la tradición de Pixar del 3D. Este corto es el tercero de SparkShorts, el cual llega después de Purl sobre la desigualdad de género en las empresas y Smash and Grab, una historia de amor robótica, Por acá les dejamos Kitbull de Disney Pixar con la advertencia de que deben sacar sus pañuelos: