Netflix produce cientos de películas al año en varios países del mundo. Mínimo, una de esas producciones rompe sus propios récords de audiencia en su primer fin de semana, la semana solita o los primeros 30 días… A finales del pasado, Bird Box con Sandra Bullock superó el número de espectadores en sus primeros días como ninguna otra película en la plataforma. Ese reconocimiento ya se lo habían llevado cintas como Bright con Will Smith en diciembre de 2017 y, sorpresivamente, The Ridiculous 6 de Adam Sandler para terminar 2015.

Esta cinta de Adam Sandler, fue una más de las comedias burdas y ridículas del icónico comediante. Por eso, en verdad fue una sorpresa cuando se revelaron los números de la plataforma para descubrir que ha sido una de sus películas más populares, pero también de las más criticadas. Sin embargo, antes de pensar que está del todo mal, hemos de considerar el hecho de que los últimos años en la carrera de Sandler, se han construido con base en ese tipo de comedias y algunos dramas que demuestran que el actor en realidad es un “genio”, y entre esas dos se encuentra su nueva película.

Adam Sandler es grandioso en las películas que no son suyas. Tendiendo esto en mente, llegamos a Misterio a bordo (Murder Mystery) de Netflix donde comparte elenco con Jennifer Aniston, Luis Gerardo Méndez, Luke Evans, Gemma Arteron y más. En esta cinta, Sandler y Aniston interpretan a Nick y Audrey Spitz, un matrimonio de clase media que se casó hace 15 años y que nunca ha cumplido su sueño de ir a Europa. Para librarse de una situación incómoda, Nick le promete a Audrey que se irán de vacaciones al viejo continente, y así sucede. Toman un avión y se van. Durante el vuelo, Audrey conoce a un millonario que los invita a pasar algunos días en el yate de su tío en Mónaco, Malcolm Quince, quien posee una fortuna de 70 mil millones de dólares.

El matrimonio acepta y conoce al resto de la familia y “seres queridos”. Quince los invitó para anunciar su matrimonio con una japonesa mucho menor que él y para notificar que el testamento va a tener algunos cambios: todo quedará en poder de su joven esposa. El anciano es asesinado y comienza una persecución en la que todos señalan a los Spitz como culpables.

Nick y Audrey deben huir, pero al mismo tiempo resolver el caso. Misterio a bordo es más larga de lo que uno espera, pero tiene sus momentos cómicos patrocinados por los personajes secundarios y los protagonistas por separado. Son pocas son las veces en las que la pareja lleva el ritmo de la película. Sandler y Aniston ya habían trabajado juntos, y se nota en Misterio a bordo que se conocen, pero su relación no fluye tan bien, al menos no como la historia lo requería. Sin embargo, por separado, las cosas son muy distintas. Aniston es una peluquera aburrida con su vida y matrimonia a falta de romance, pero en realidad es divertida y la típica mujer de clase media que viaja a Europa pero se niega a pagar uno tapones de nueve dólares. 

En cuanto a Adam Sandler, el personaje de Nick Spitz por sí mismo es gracioso. Es un policía que ha intentado en varias ocasiones ser detective, pero ha fallado. La vergüenza no le permite revelar a su esposa que las cosas siguen igual, y su frustración se nota en todo momento, lo cual es interesante. Mientras huyen de las autoridades francesas, Nick está más interesado en comer y ser un turista que en resolver el crimen y verlo como una oportunidad para cumplir su sueño. Esta incoherencia en su personaje, puede llegar a ser muy divertida, pero nuevamente, por separado. 

Como mencionamos, la película se la llevan los personajes circunstanciales como el de Luke Evans, un millonario guapo que fue abandonado por su novia para casarse con su tío, o el de Luis Gerardo Méndez, un latino que no habla inglés y que es una estrella de Nascar y que resulta determinante al final. Por ahí aparecen otros nombres estereotipados a los que estamos acostumbrados en este tipo de comedias: no sólo es el latino, sino el majará que quiere ser un gangsta, el ruso enorme que peleó cientos de guerras y el hijo que ha defraudado a su papá desde siempre.

Cada uno se va revelando con el paso de la historia, y eso es lo que la hace dinámica. El transcurso de la historia es obvio, y los Spitz se enfrentan a más muertes y situaciones de peligro pero graciosas, que construyen la película. El matrimonio de los Spitz de 15 años necesitaba salirse de la rutina, y qué mejor que resolviendo un crimen en el que se disputan 70 mil millones de dólares. Pero es aquí donde los protagonistas sirven como excusa para una historia que gira 100 por ciento en torno a la comedia y no al suspenso. Si se hubiera repartido en partes iguales, Misterio a bordo se definiría de una forma más asertiva.

Si la película se hubiera estrenado fuera de la plataforma hace 10 años, por ejemplo, habría sido un éxito rotundo al estilo de Una esposa de mentira de 2011, la cual se llevó más de 200 millones de dólares en todo el mundo. Pero volvemos a lo mismo. Es una película-comedia de Sandler, así que podemos dividir opiniones respecto a qué tan divertida es, pero para ser justos y objetivos, Misterio a bordo es una comedia más…

Para muchos críticos, The Ridiculous 6 fue la evidencia final de la necesidad de consumo de las audiencias, su capacidad para aceptar cosas que no tienen calidad y el enorme poder que tiene una figura pública como lo es Adam Sandler. Este actor y productor tiene una carrera que está más cerca de los 30 años. Todo comenzó para él en la década de los 90 con comedias sencillas pero grandiosas como The Waterboy, Happy Gilmore, Billy Madison, The Wedding Singer (definitiva para su carrera y la de Drew Barrymore) y Big Daddy.

Esta última película es una de esas sorpresas agradables en la carrera de Sandler, y que en realidad lo llevó a uno de sus mejores proyectos con uno de los directores más aclamados en la actualidad: Punch Drunk Love de Paul Thomas Anderson. En el nuevo milenio, el actor produjo y protagonizó más comedias bajo su estilo como La herencia del señor Deeds, 50 First Dates, The Longest Yard, Click (una película que divide opiniones, pero que en realidad es buena), Los declaro marido y Larry.

Todas estas dieron paso a una “etapa” de comedias poco interesantes, exageradas, burdas y hasta a veces ridículas como Zohan, Jack and Jill, That’s My Boy y The Ridiculous 6, evidentemente. Para 2017, Sandler superó las expectativas en un drama de Netflix al estilo de Woody Allen titulado The Meyerowitz Stories junto a Dustin Hoffman y Ben Stiller bajo la dirección de Noah Baumbach. La pregunta que planeta Misterio a bordo es la siguiente: ¿Por qué no podemos ver al Sandler consagrado en sus propias películas?