Para ponerse a mano y no dejar sin su Nobel de Literatura al escritor que, sin deberla, no pudo festejar el año pasado el preciado galardón, hoy la Academia Sueca confirmó lo que ya muchos sabían: este 2019 no se entregará uno, sino dos premios Nobel de Literatura.

Como seguramente recordarán, el año pasado el gremio de las letras se quedó con las ganas de la tradicional fiestota atascada que se arma cuando anuncian el Nobel. La razón: los escándalos de acoso y abuso sexual que cubrieron a la Academia Sueca hicieron que ésta cancelara la designación del feliz ganador… sobre todo porque dichos escándalos ensombrecieron la forma en que se otorga el galardón.

Pero bien, parece que ya todo se ha aclarado y los responsables han sido sancionados (esperemos) y nuevamente podrán volver a armarse las quinielas para ver si Murakami, ahora sí, se lleva uno de los dos premios que se entregarán este año.

“Durante el año pasado, la Fundación Nobel ha mantenido un estrecho diálogo con la Academia Sueca sobre los problemas que surgieron a finales de 2017 y principios de 2018. Desde entonces, se han implementado varios cambios importantes. Las regulaciones de la Academia se han modificado, lo que hace posible que los miembros renuncien. Los estatutos han sido aclarados. Varios nuevos miembros han sido elegidos. La Academia tampoco incluye a ningún miembro que esté sujeto a conflictos de intereses o investigaciones criminales”, señala el comunicado difundido por la Fundación Nobel.

La Academia indica que, para que el Nobel de Literatura recupere la confianza que perdió a raíz de los escándalos, se aprobó un nuevo sistema en el Comité encargado de elegir al ganador. Éste será conformado por cinco miembros externos, los cuales participarán directamente en la selección del premiado. “El nuevo comité presentará su propia propuesta conjunta para un premio Nobel.

BERLIN, GERMANY – DECEMBER 14: Filmmaker Laura Poitras holds her medal during an award ceremony for the Carl von Ossietzky journalism prize on December 14, 2014 in Berlin, Germany. Poitras, former National Security Agency (NSA) contractor turned whistleblower Edward Snowden and journalist Glenn Greenwald (the latter two in absentia) were awarded the prize by the International League for Human Rights for having ‘put their personal freedom on the line to expose abuse of power’ by Germany and the United States in their revelations of the extent of government surveillance on ordinary citizens in the name of ‘national security’ in the wake of terrorist attacks. The prize is named for journalist and Nobel Peace Prize winner Ossietzky, who died from complications from being held as a dissident in a Nazi concentration camp. A bid to allow Snowden, who has temporary asylum in Moscow, to testify in Berlin before an NSA parliamentary inquiry is ongoing. (Photo by Adam Berry/Getty Images)

En noviembre de 2017, en el marco del inicio del movimiento #MeToo, el diario Dagens Nyheter dio a conocer la denuncia de 18 mujeres quienes acusaban de acoso y vejaciones sexuales al fotógrafo Jean-Claude Arnault, personaje muy vinculado con la Academia al ser esposo de una de sus miembros, la poeta Katarina Frostenson.

Debido a que la Academia decidió no expulsar a Frostenson, tres de los 18 miembros del jurado renunciaron en protesta. Los supuestos casos de abuso no fueron los únicos señalamientos contra Arnault. También se le señaló de filtrar los nombres de siete ganadores del Nobel.

Ahora que regresa a sus actividades, la Academia anunció su compromiso para abordar de mejor manera los casos de expulsión de sus integrantes. Se prevé que ya habrá limitación de tiempo en la membresía (antes era de por vida), a fin de garantizar una competencia y capacidad de trabajo adecuadas y continuas.