Uno se arrepiente después de enseñarle a los papás, abuelos y tíos, el mundo de probabilidades que ofrece el internet dentro de la era digital. Lejos de que te envíen solicitudes de amistad en las redes sociales donde pueden descubrir tu doble vida, la razón se encuentra en el rollo o álbum fotográfico lleno de Piolínes amorosos, videos de superación personal, chistes sin gracia, cadenas de rezo y, sobre todo, las noticias falsas.

Esta última, aunque parezca inofensiva, en realidad se ha convertido en un problema de desinformación que lleva a los ciudadanos a creer cualquier situación que aparezca en redes. A finales de agosto de 2018, dos hombres fueron linchados en Acatlán de Osorio, Puebla, tras ser acusados de secuestrar niños. La historia surgió a través de una cadena de Whatsapp que se esparció entre los pobladores del municipio que aseguraba unos secuestradores rondaban la entidad para secuestrar menores con el objetivo de vender sus órganos.

Linchamiento en Puebla

Captura de pantalla del video de linchamiento en Acatlán de Osorio.

La multitud, enardecida ante la idea de que estos dos hombres eran los responsables, y con la desconfianza en las autoridades, agarraron a las víctimas, los golpearon, los amarraron y los quemaron vivos. México y algunos países de América como Guatemala y Venezuela, presentan los mayores índices de linchamiento… y el del pasado agosto, se convirtió en uno de los más mediáticos por el hecho de que eran inocentes y la noticia falsa se esparció por mensajería privada y redes sociales.

Sin embargo, no sólo sucede a este nivel y en países de tercer mundo o en desarrollo. La población de Estados Unidos también ha sido objetivo de noticias falsas, sobre todo las que se crearon durante las elecciones presidenciales de 2016 en las que Donald Trump resultó ganador. Con base en esto, investigadores realizaron un estudio sobre los grupos de edad que más comparten en redes noticias falsas.

El estudio publicado en la revista Science Advances, reveló que las personas mayores de 65 años, compartieron en este periodo más fake news que ningún otro. De acuerdo con los datos, los usuarios mayores compartieron 7 veces más artículos falsos que los grupos de edad más jóvenes. Otros factores demográficos intervienen en la difusión de noticias falsas como la educación, ideología y partidismo; sin embargo, fue la edad lo que determinó el número de fake news compartidas en las elecciones de 2016. De este modo, los conservadores pro Trump, resultaron ser los que más compartieron información falsa en sus redes sociales.

No obstante, no sólo fue un fenómeno propio de las elecciones presidenciales, sino en general. La brecha que hay entre las generaciones mayores y la tecnología, sigue siendo un factor importante para la difusión de información falsa.