Game of Thrones llegó a su fin y nos dio uno de los finales más inesperados en la historia de las series (juzguen ustedes si fue para bien o para mal). Esta nota tiene spoilers, así que si aún no han visto ese episodio, mejor salgan de la nota.

En el capítulo seis de la octava y última temporada hubieron muchas cosas que nos dejaron con la boca abierta, una de ellas fue la muerte de la Madre de Dragones en manos de su amado Jon Snow. Y es que aunque a muchos les tomó por sorpresa que fuera Jon quien le arrebatara la vida a la khaleesi, la realidad es que para los fans que se chutaron los libros pudo haber sido algo muy predecible, pero vamos por partes.

Primero que nada dejemos un poco de lado la versión televisiva de la serie y enfoquémonos en los libros en los que se ésta se basó.

En el libro ‘Choque de Reyes’ –el segundo de la saga Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin-, Daenerys tiene algunas visiones en Qarth sobre eventos que sucederán más adelante, como la Boda Roja y la Guerra de los Cinco Reyes. Claro que en la versión de TV nomás vemos a Dany caminando hacia el Trono de Hierro en medio de mucha nieve -lo cual también nos hizo pensar en esta última temporada que se trataba de cenizas– y ve a Khal Drogo sosteniendo a su bebé, sin embargo aquí se redujo todo el pasaje del libro.

Y es que en el texto hay una profecía que indica que Daenerys moriría a manos de Jon Snow, pues es en Qarth donde le dicen Tres traiciones conocerás. Una por sangre, otra por oro y otra por amor”. Si llevamos estas palabras a los episodios de la serie en HBO, podremos notar que la primera traición se refiere a su hermano Viserys, quién la cambió con los Dothraki a cambio de recuperar el Trono de Hierro.

La segunda de ellas, por oro, es la de Jorah Mormont, quien es mandado como espía por Varys (quien a su vez recibe ordenes del entonces Rey Robert Baratheon) para saber todo lo que planea la khaleesi y de esa manera Jorah pueda obtener el perdón del rey y le regresen sus títulos y tierras en la Isla Oso, donde viven los Mormont. Pero ya sabemos que en el camino el señor Mormont se enamora y deja todas sus malas intenciones atrás.

La última que faltaba por concretarse era la traición por amor y para ello había dos candidatos. El primero era Jon Snow, su sobrino y la persona de quien Daenerys se enamora perdidamente hasta que descubre que él es Aegon Targaryen, el heredero legítimo al trono. La segunda se especulaba sería Tyrion Lannister, su mano real y la persona que más seguro estaba de que la Madre de Dragones sería una buena reina. Sin embargo, ya sabemos que al final es Aegon quien apuñala a la khaleesi.

 

 

Ahora bien, aunque sabemos que muchos no han leído los libros cabe mencionar que esta profecía también se dio a entender un poco en el décimo capítulo de la segunda temporada, cuando Dany está en la Casa de los Eternos, en Qarth, y va caminando hacia el Trono de Hierro con el salón destruido y lleno de nieve (o cenizas). Ahí, Daenerys está a punto de sentarse en el trono pero no lo logra porque escucha el chillido de sus dragones. ¿Era acaso Drogon quien lamentaba la muerte de su madre?

Sin duda este último episodio nos dejó con algunas teorías al aire -como la de Arya Stark y los tres ojos que cerraría, de los cuales nomás’ logro dos- pero si de algo estamos seguros ahora, es que esa profecía en Qarth no estaba tan alejada de la realidad, pues al final Daenerys Targaryen murió en manos de su ser amado, quien al parecer tomó esa decisión por el bien de los siete reinos (que al final se quedaron en solo seis), los cuales quedaron en manos de Bran Stark.