Por: Daniel Bárcenas Fernández

No hay mejor experiencia en mi día, al menos en relación con el cine, que entrar a ver una película con casi cero expectativas y salir más que satisfecho de la sala. Creed II es una de esas cintas que no sólo superaron a la primera parte, sino que ayudó a dar solidez a una saga nueva aún cuando se usaron varios elementos de su antecesora.

Una vez más, Warner Bros. Pictures me permitió ver una de sus producciones más esperadas por los fans previo a su lanzamiento. Sin embargo, antes de sentarme en mi butaca no estaba muy entusiasmado, especialmente porque tenía muchas dudas acerca de cómo hablar de la película sin basarme en un punto de vista demasiado personal. Debo confesar que, como fan común de Rocky, sentí que la primera parte de Creed había dejado mucho que desear y pensé que lo mismo pasaría con la secuela.

Pero antes de entrar en los detalles que me hicieron cambiar de opinión, dejaré claro lo mismo de siempre: esta reseña va sin spoilers, así que no se preocupen por leerla.

Los pros de la película

Creed II – Reseña de la cinta

Comenzaré diciendo que, a pesar de seguir el modelo de las otras siete películas -ese que se basa en introducir al personaje, poner un adversario difícil de vencer, la motivación, el entrenamiento machín y la victoria-, la trama de ésta tiene una esencia muy peculiar. Adonis Creed posee una personalidad muy distinta a la del señor Balboa cuando era joven; aunque ambos son algo torpes e infantiles, el hijo de Apollo tiene una sed de pelea más fuerte y ambiciones más grandes que las de su maestro. Podría decirse que sólo carece de visión y enfoque.

Me dio mucho gusto ver que el joven Creed pasó de ser un chico confundido (y algo neurótico) a un peleador profesional con un objetivo. En esta cinta ya hay un boxeador con una identidad que sólo trata de dar claridad a lo que desea, aunque eso signifique poner su vida en riesgo por enfrentar a oponentes muy fuertes. Eso sin mencionar que su carácter lo convirtió en un verdadero guerrero, con la suficiente garra para superar cualquier obstáculo.

Por su parte, Viktor Drago, hijo de Iván -quien causó un trauma severo a Rocky en la cuarta película-, resultó ser un personaje diferente al que imaginé. Más que un villano programado para patear el trasero del tipo bueno, vi a un coloso que estaba envuelto en una antigua riña entre dos peleadores veteranos. Así como Adonis, él también buscaba su lugar en el mundo del boxeo y, muy en el fondo, sólo quería disfrutar de su pasión.

Finalmente, pero no menos importante, las peleas en Creed II están cargadas con una dosis muy decente de adrenalina. Cada golpe que recibían los personajes se sentía con mucha fuerza. ¡A veces hasta me dolía con sólo ver los guamazos!

Sus contras

Creed II – Reseña de la cinta

Como saben, la nostalgia ya es un elemento muy gastado, especialmente en el cine. Por una parte, está súper padre ver que Iván Drago está presente una vez más en la historia de Rocky y la de su sucesor, pero el problema de hacer esto es que cae en el mismo error de otras franquicias al no idear una historia totalmente nueva. Sólo diré que, quienes hayan visto Rocky III y IV más de una vez, sabrán perfectamente a lo que me refiero.

El segundo punto tiene que ver con lo que mencioné antes acerca del modelo que usan para esculpir la trama, que se basa en el inicio, desarrollo y clímax de todas las cintas de Rocky. En mi opinión, este aspecto de la película es como su sello distintivo y creo que no podría estar completa si no lo tuviera, pero tal vez los demás piensen que ya es suficiente de lo mismo.

Lo que la hace diferente

Creed II – Reseña de la cinta

Con todo lo que dije antes, admito que hubo un aspecto de Creed II que la hizo muy diferente a lo que vi años atrás: esta es una de las películas más emotivas que ha tenido toda la saga, ya que explora profundamente a cada uno de los personajes, incluyendo a Drago e hijo. Hay momentos en los que casi me entra una basurita en el ojo, cosa que nunca me pasó con la primera cinta que tuvo a Adonis como protagonista.

Veredicto

Recomiendo ampliamente que se lancen a ver Creed II porque, independientemente de ser parte del legado del boxeador más icónico del cine, es una cinta con muchísimo corazón. Si tienen un espacio libre en enero (con todo y las fiestas de estas temporadas), pónganse los guantes y dense un tiempo para ver esta épica batalla. ¡Les aseguro que no se arrepentirán!