Las 14 series de televisión que nos sorprendieron en 2018 T.V.

Las 14 series de televisión que nos sorprendieron en 2018

Este año estuvo bastante movido para las plataformas de streaming pues, en su mayoría, se abrieron camino en cuanto alcance se refiere y además optaron por lanzar sus propias producciones. De ahí es que a lo largo del 2018 tuvimos varias series cortas para la televisión, así como segundas o terceras temporadas o bien, temporadas que nos dejaron con ganas de más. 

Ahora bien, ¿qué es lo que hace una buena serie? Podría decirse que es la historia, la narrativa, los movimientos de cámara, la fotografía, las actuaciones, los giros de tuerca y la música. En general, es un conjunto de ciertas características que desde un principio tienen que tener al espectador pegado a la televisión pero también, la popularidad de sus participantes como director, productor, actor o bien, plataforma de streaming y televisora.

Existen series de televisión cuyo éxito también se debe por el ruido mediático y, una vez que las ves no son la gran cosa. Sin embargo, nos dimos a la tarea de indagar no solo en las plataformas ya conocidas como Netflix o Amazon, sino buscar en varias partes qué es lo que algunas producciones tenían por ofrecer. Con base en esto hicimos nuestra selección así que, aquí te dejamos las series que nos sorprendieron y que además, se postulan para convertirse en las favoritas en premios como Golden Globes o Emmy.  

Patrick Melrose

Siguiendo con el formato de la televisión británica aparece Patrick Melrose, una mini serie dramática y de humor negro de Showtime protagonizada por Benedict Cumberbatch y basada en las cinco novelas semi-autobiográficas del escritor inglés Edward St. Aubyn, de las cuales cada una está resumida en un capítulo.

La premisa consiste precisamente en Patrick, un hombre que disfruta de los excesos y que a través de su alcoholismo y drogadicción trata de aliviar sus traumas, mismos que se originaron por su padre represor y su madre manipuladora. En 1980, cuando ya es adulto, Patrick se entera que su padre ha muerto, y es ahí cuando cae en crisis pero, al mismo tiempo, trata de lidiar con sus demonios y adicciones. 

A través de cinco episodios vemos muy de cerca la travesía de Patrick Melrose, así como comentarios que más que estar adaptados en épocas pasadas, en realidad hacen eco de problemas que bien se pueden aplicar a la actualidad. Además, su estructura narrativa está influenciada por El Padrino; y ni qué decir de la actuación de Benedict Cumberbatch, a quien anteriormente hemos visto dando vida a Sherlock Holmes y a Dr. Strange. El vestuario está cuidado hasta el más mínimo detalle tanto como la fotografía y dirección. La selección del elenco de igual manera tiene un gran impacto para dar vida a personas con sus propios demonios que a pesar de todo, tratan de sobrevivir. Es por esa crudeza, que esta es una de las series favoritas para ver.

Sharp Objects

Si hay una serie que podría considerarse como la mejor del año esa es Sharp Objects, una producción de HBO protagonizada por Amy Adams, Patricia Clarkson, Chris Messina y Eliza Scanlen. Esta producción es la adaptación del libro homónimo de Gillian Flynn que relata cómo es que Camille Preaker (Amy Adams), una mujer dañada con problemas psicológicos por la muerte de su hermana menor y cuya madre trata de torturarla y hacerla sentir que es “una mala persona”. Debido a esto es que Camille se vuelve alcohólica pero, en medio de su adicción, trabaja como reportera en un periódico y ahora su jefe la hace regresar a su pueblo natal para investigar una serie de asesinatos.

Una vez que llega ahí, Camille desempolva todas esas malas memorias que parecía haber enterrado pero también, descubre algo que cambiará su vida para siempre. Esta serie de HBO es enferma; su nombre no fue elegido en vano y de hecho maneja algo llamado “síndrome de Münchausen”, pero además, comienza a dejar pistas que al final, si eres lo suficientemente inteligente para juntarlas, descubrirás la verdad… o al menos te acercarás a ella. 

No hace falta decir que Amy Adams no elige sus papeles a la ligera. Así que a pesar de ser una serie de televisión, Sharp Objects cuenta con una música excepcional que tiene entre sus filas a The Doors, Led Zeppelin, The War On Drugs, Snoop Dogg, M. Ward, The Acid y más. También la fotografía y dirección tienen su propio espacio y protagonismo, ya que maneja una narrativa sutil, estética y delicada a base de colores tenues con algunos tintes oscuros para impactar lo suficiente a la audiencia. Bella, oscura, retorcida. Sharp Objects te dejará con ganas de más y para que eso suceda, no dejes de ver la escena post-créditos, un formato completamente innovador al menos dentro de las series. 

The Handmaid’s Tale

La segunda temporada de The Handmaid’s Tale es algo singular, ya que la primera se basó en el libro homónimo de Margaret Atwood, quien únicamente lanzó un ejemplar. A partir de esto es que Hulu tuvo que continuar con la historia de Offred —June Osbourne—, una mujer que en su intento por escapar de la nueva forma de gobierno de Estados Unidos es atrapada. Su esposo logra escapar a Canadá, pero su hija se queda en un centro. 

En un mundo donde el ser fértil lo es todo, y donde Estados Unidos implementa un régimen autoritario y totalitario, las mujeres son tratadas como objetos, son degradadas e incluso aquellas cuyos esposos se encuentran en el poder, se vuelven sumisas y pretenden estar “embarazadas” cuando en realidad las “criadas” son las que lo están. 

En esta segunda entrega, The Handmaid’s Tale nos mantiene atentos, mostrándonos la crudeza de un mundo en el que la desesperación es tu peor enemiga, tanto como la desinformación que los altos mandos buscan esparcir y por supuesto, la represión. Las actuaciones son impecables, Elisabeth Moss continúa sumergiéndose en el drama mientras que Joseph Fiennes e Yvonne Strahovski están en un punto de quiebre y desesperación donde no saben qué más hacer. El final, como en su primera temporada, te deja con una incertidumbre y ganas de más. 

The Haunting of Hill House

El género de terror se ha convertido en uno de los favoritos en los últimos años y gracias a eso llegó a nosotros una de las series más aclamadas del 2018: La Maldición de Hill House. Una producción original que Netflix lanzó este año, fue dirigida y creada por Mike Flanagan, quien basó la historia en la novela homónima de 1959 escrita por Shirley Jackson.

La Maldición de Hill House se volvió una de las favoritas de la plataforma, sobretodo para los amantes de terror, esto gracias a una gran trama que nos envolvió en la historia de cada miembro de la familia Crain, quienes, sin saberlo, se mudan a Hill House, una casa que lo tiene todo para ser de ensueño… pero también de pesadilla.

A través de 10 capítulos, Flanagan nos lleva de pasado a presente y viceversa para mostrarnos cómo es que los Crain llegaron a la casa embrujada más famosa del país y cómo es que los fantasmas que alguna vez los acecharon de pequeños, continúan atormentándolos años más tarde. La única solución para esta familia será la de volver al sitio que alguna vez los ahuyentó, pero esta vez, deberán estar unidos para ponerle fin a su tormento.

Maniac

Maniac es una serie para la televisión dirigida por el reconocido director Cary Joji Fukunaga que, en colaboración con Patrick Somerville, dieron vida a una historia protagonizada por Emma Stone y Jonah Hill en la cual el trauma, la soledad y una serie de problemas que no se resuelven solos. 

Para ver esta serie futurística con varias referencias a películas famosas, maneja una historia complicada, lenta, de deducciones, palabras poco conocidas y una historia de amor, pero que para entender todo esto, es necesario tomarte ciertos respiros una vez que decidas verla.

La premisa consiste en la vida de Annie Landberg, una chica solitaria y negativa que todo el tiempo está molesta y mandando al carajo a quien se atreva a romper su rutina de silencio y furia. Ante una pérdida representada a través de su madre, Annie niega la realidad en la que vive o al menos eso es lo que se dice constantemente: esto no es lo que sucedió. Owen Milgrim, hijo de un empresario millonario, fue diagnosticado con esquizofrenia a los 10 años y está obligado a testificar a favor de su hermano en un caso de abuso sexual y violación. Pero la pregunta es: ¿sabe diferenciar entre la realidad y la fantasía?, ¿será un buen testigo?

Homecoming

Una producción de Amazon Prime producida y protagonizada por Julia Roberts. Basada en el podcast homónimo, esta serie es dirigida por Sam Esmail, la mente detrás de Mr. Robot que se inspira en películas de los 70 y 80. Su relato se alterna entre dos líneas de temporalidad: una en el presente, en 2018, y otra en el futuro, en 2022. Pero esto no es todo, pues la pantalla también cambia dependiendo el año en el que se encuentren los protagonistas, por ejemplo, en la época actual se maneja un formato de pantalla 16:9, mientras que en el futuro se presenta el formato 1:1. 

La historia se basa en los misterios alrededor de Homecoming, un centro que desarrolla un programa diseñado para reinsertar en la vida civil soldados con traumas de guerra. Sin embargo, en cada episodio se desarrolla una telaraña de oscuros secretos que giran en torno a dos personajes: Heidi Bergman (Julia Roberts) y Walter Cruz (Stephan James). Todo da formato a un thriller de apenas media hora, que es fácil de dirigir y que además toma referencias del maestro del suspense, Alfred Hitchcock, al utilizar planos en picada, zooms ralentizados y textura del celuloide de los 70, así como una fotografía granulosa y planos secuencia que se colocan tanto en movimiento, en los inicios, estático y para los créditos finales que invitan a la contemplación. 

Durante 10 capítulos, seguimos a una serie que hace varios guiños a filmes como The Conversation (1974) de Francis Ford Coppola, Dress To Kill (1980) de Brian de Palma, Vertigo (1958) de Alfred Hitchcock y Three Days of The Condor (1975) de Sydney Pollack, por mencionar algunas.

A Very English Scandal

Ahora volteamos hacia la BBC con A Very English Scandal, una producción que habla de un miembro del Parlamento Británico, Jeremy Thorpe. Con Hugh Grant como Thorpe, logra una actuación tan buena que nos hace recordar por qué en su momento fue uno de los actores que más vimos en películas noventeras. 

Los diálogos resultan difíciles de seguir dado al humor inglés, que para muchos es difícil de entender ya que no están tan familiarizados con sus expresiones. Sin embargo, esta miniserie para la televisión muestra una historia cruel, desgarradora y contextualizada en la Inglaterra de los 60, cuando la homosexualidad era considerada un delito. También es un relato de desamor y promesas incumplidas, de abandono y desprecio pero también la supervivencia de dos protagonistas principales cuya vida da un giro de 180 grados. 

Comencemos con Jeremy Thorpe (Hugh Grant), miembro del parlamento británico y figura ascendente dentro del partido liberal que casualmente conoce a un joven llamado Norman Scott (Ben Whishaw) en unos establos durante unos días de vacaciones. Ellos se enamoran y viven un romance secreto. Entonces Thorpe decide darle un trabajo a Norman y ponerle un departamento que se convertiría en su nido de amor. Pero como la perfección no existe, Jeremy decide que el solo hecho de que Norman siga vivo representa un peligro. Entonces es cuando lo manda matar y en esa misión Norman se destapa y exige sus derechos. 

Esta producción de la BBC es una de las favoritas al manejar todos los ingredientes necesarios como una historia tragicómica con un guión brillante, de diálogos inteligentes y una dirección cuidada hasta el más mínimo detalle, y ni qué decir de la actuación de Hugh Grant y Ben Whishaw. 

The End of The Fu**ing World

¿Qué es ser inadaptado? ¿No estar de acuerdo con las políticas sociales comunes? ¿No seguir las modas? El éxito de The End of the F***ing World no habla solo; los marginados sociales son un excelente elemento para sacarle jugo a una historia, sin embargo, el amor de James y Alyssa traspasa cualquier historia antes contada en una comedia oscura. Esta es la nueva imperfecta historia de amor.

Con solo ocho capítulos de 20 minutos la historia atrapa y hace querer más. Basada el cómic homónimo creado por Charles S. Forman y estrenado hace unos meses en el Reino Unido, The End of the F***ing World, ahora importada por Netflix, cuenta la historia de James, un chico de 17 años que cree ser un psicópata; con una niñez muy difícil, él siempre se enseñó a no sentir nada, a vivir en un mundo en el que solo encuentra placer matando animales, siempre con las ganas de cazar un pez más gordo. Poco tiempo después conoce a Alyssa, una adolescente problemática y rebelde, que solo dice groserías y quiere que se haga lo que ella quiere. Juntos formarán una pareja sin duda retorcida, pero entrañable.

Esta serie de Netflix rápidamente se convirtió en una de las favoritas a principio de año, especialmente por ese formato que la plataforma de streaming ha venido manejando desde el lanzamiento de Stranger Things, es decir, una serie que se puede disfrutar en un solo día, con capítulos digeribles y fáciles de ver. Actualmente ya trabaja en una segunda temporada de la cual todavía no se tienen más detalles.

The Marvelous Mrs. Maisel

The Marvelous Mrs. Maisel es una serie de televisión original de Amazon Prime escrita y producida por Amy Sherman-Palladino —la mente detrás de Gilmore Girls—. Esta producción, más allá de enfocarse 100 por ciento en la comicidad, es una de las creaciones más mordaces y críticas.

The Marvelous Mrs. Maisel está inspirada en las primeras comediantes que hubo en Estados Unidos: Joan Rivers y Totie Fields, quienes se abrieron camino principalmente en Nueva York. También hace mención a otros comediantes destacados de la época como Lenny Bruce —uno de los grandes amigos de Midge dentro de la trama— y Bob Newhart. 

Si hay algo que tienen las series de Amy Sherman-Palladino es que no puedes distraerte ni un solo momento. Como ya mencionamos, en cada diálogo Amy emplea múltiples referencias políticas, culturales, sociales, literarias y musicales. Si das un pestañeo o volteas entonces no entenderás el chiste que los personajes dicen de una manera bastante sutil e incluso crítica. 

Actualmente The Marvelous Mrs. Maisel está nominada a tres Golden Globes en las categorías de Mejor Serie de Televisión Musical o Comedia, Mejor Actriz de Reparto en una Serie de Televisión Musical o Comedia (Alex Borstein) y Mejor Actriz en una Serie de Televisión Musical o Comedia(Rachel Brosnahan). De estas tres, dos le fueron otorgadas este año —Mejor Serie y Mejor Actriz—, así que es una de las favoritas a ganar en 2019.

The Good Place

The Good Place es una de las series de NBC que además de manejar la comicidad, también contó con toques filosóficos sobre lo que está bien, mal y lo que es correcto o incorrecto. Desde la primera temporada, esta producción manejó diálogos que hacían observaciones a las cosas más mundanas, pero que no eran fáciles de dirigir para el televidente y, aunque en su segunda temporada tuvo un gran desvío de la premisa original, para la tercera se ve el arduo esfuerzo por imprimir su propio toque y retomar el camino.

¿Qué significa ser una buena persona? ¿Qué les debemos a otras personas o a nosotros mismos? En esta nueva aventura Michael (Ted Danson), maneja estas interrogantes y apuesta por lo grande, por lo que nadie se espera y con un manejo del humor que va más allá de las series cómicas a las que estamos acostumbrados. Es por ello que en esta nueva entrega, a lo largo de nueve episodios, te encontrarás con un final inesperado, mismo que será retomado el 10 de enero, cuando regrese para concluir con tres capítulos más su tercera temporada. Sin embargo, hasta ahora ha sido considerada una de las mejores series de este 2018.

Atypical

Otra serie de Netflix que dio de que hablar es Atypical, la cual fue escrita y creada por Robia Rashid y se centra en un chico de 18 años, Sam Gardner, que es autista. Con ya dos temporadas en su historial, esta producción expande su panorama y se centra en la hermana de Sam, Casey, y sus padres Elsa y Doug. Ellos comienzan a tener mucho más espacio dentro de la narrativa mientras que Sam intenta sobrevivir a su último año de preparatoria.

Hasta cierto punto, esta entrega muestra de una manera mucho más veraz cómo es que funcionan las familias. Da un acercamiento más real a esto y a un joven con discapacidad, lo que él necesita y lo que es la vida cotidiana. Esto para muchos resulta contraproducente, pues no hay algún giro de tuerca, lo que sí, es que para aquellos que le hayan tomado cariño, sentirán una conexión con el personaje de Sam y empatía con todos los que se encuentran a su alrededor.

Killing Eve

Una de las series que más llamó la atención este año fue Killing Eve, una producción de BBC America protagonizada por Sandra Oh -a quien probablemente recuerdes por Grey’s Anatomy– y Jodie Comer. Desde su estreno en abril de este año, llamó la atención tanto por las actuaciones como por ser un thriller de espía y presentar a una asesina serial -algo completamente distinto, ya que usualmente solemos ver a hombres-.

Con un guión escrito por Phoebe Wallker-Bridges, esta serie presenta, algo así como en su momento a Dexter, cuál es la mentalidad de una asesina, sus sentimientos y por supuesto, su meta de matar a la agente de MI5, Eve Polastri. También lleva a la obsesión en la que ambas terminan sucumbiendo y jugando al gato y al ratón. El final resulta tan perturbador como la historia misma que se desarrolla a lo largo de ocho capítulos.

Castle Rock

Esta serie original de Hulu cuenta con la actuación de Bill Skarsgård , a quien anteriormente hemos visto en producciones de terror e inspirada en las historias de Stephen King como IT. También contamos con la participación de André Holland, que en The Knick mostró sus habilidades para dar vida a personajes dramáticos y perturbados. También tiene la aparición de ni más ni menos que Sissy Spacek, quien dio vida a Carrie, la cinta de Brian de Palma basada en la novela homónima de Stephen King que la llevó a ser nominada a un Oscar en la categoría a Mejor Actriz.

Con Stephen King y J.J. Abrams en la producción, tiene una narrativa visual que atrapa y genera esa zozobra e incluso miedo a la hora de que ocurre alguna situación. También crea una especie de rompecabezas tal como Abrams lo ha hecho anteriormente con Lost y Westworld, por lo que es muy importante mantener el paso y no perderse de ningún detalle.

De igual manera, es importante destacar que hay muchas referencias a los textos de Stephen King, que como ya sabemos, al final termina hilando todo y si no lo hace, de menos gener más expectativa. La locura, la incertidumbre, The Kid (Bill Skargård) y unas actuaciones impecables, es lo que esta producción original de Hulu tiene para ofrecer a lo largo de 10 episodios.

Barry

De vuelta a HBO y esta producción que nos muestra a uno de los antihéroes más icónicos en la televisión moderna: Barry, un asesino a sueldo que después de un momento inesperado se interesa por la actuación.

A pesar de que sus amigos y jefe le dice que no puede dejar de ser un asesino -pues es algo en lo que es muy bueno-, él trata de mantener un equilibrio entre sus clases de actuación y su trabajo. Posteriormente descubre que en su ser también puede haber amor, cosa que lo conflictúa todavía más.

El show en sí es complejo de relatar, pero lo que sí se puede decir es que muestra todo un panorama de la psicología del personaje principal, y su transformación anímica y sentimental a lo largo de ocho capítulos. Bill Harder logra meterse de lleno en su personaje, y hasta cierto punto genera ese sentimiento de empatía e identificación con una vida mundana en la que todo es repetitivo y hasta cierto punto, cansado.

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