Cuando vas a un concierto, generalmente compras una cerveza para amenizar el rato. Además, es refrescante y te mantiene “hidratado”. Sin embargo, siempre llega el momento incómodo en el que tienes que vaciar la vejiga, y no es una pregunta, sino una afirmación que te puede pasar factura en un tiempo.

Quizá estamos exagerando, pero es una realidad: aguantarse para ir al baño no es muy bueno, pero tampoco es perderse la canción que fuiste a escuchar por andar haciendo fila…

Lo mismo sucede con una película. Cuando tomas la decisión de levantarte de la butaca, molestar a los otros espectadores con tu “con permiso” y “perdón”, ir al baño, desahogar tus penas y regresar, también tomas la decisión de perderte la escena clave de toda la cinta. Ni qué decir cuando las películas duran casi 2 horas, 2 horas y media o hasta tres horas, como en el caso de Avengers: Endgame.

Los hermanos Russo y Kevin Feige, revelaron a principios de febrero que la película dura poco más de tres horas, y la gente realmente está preocupada por este tema. ¿Ver una película tan emocionante como Endgame sin palomitas y refresco? De ninguna manera. ¿Ir al baño, perder la noción del tiempo, el regreso de Black Panther, o pero aún, la muerte de Thanos? De ninguna manera.

Entonces, ¿qué es lo que se puede hacer?

Constantemente hacen bromas sobre el tema, pero muchos sí han considerado usar pañales por si la necesidad apremia cuando la película se encuentra en su punto máximo. De acuerdo con Feige, Avengers: Endgame es tan buena, que sus tres horas representan puros puntos máximos…

La solución, de este modo, no está en los fanáticos, sino en los encargados de las salas de cine. Un INTERMEDIO no le vendría mal a nadie, y la realidad es que te dan una sensación de estar en un cine de verdad. Antes, si la película duraba mucho, se ponía un intermedio de unos 10 minutos con dos objetivos: que la gente saliera a estirar las piernas y hacer del baño, pero sobre todo para que asimilaran la película.

The Sound of Music con sus casi tres horas, Doctor Zhivago con 3 horas y 20 minutos, Ben-Hur con sus tres horas con 44 minutos, ni qué decir de Cleopatra con sus 5 horas y 20 minutos (la cual, por cierto, fue un fracaso taquillero). Todas ellas tuvieron su respectivo intermedio como si estuvieras en una ópera o una obra de teatro (hasta más fancy te sientes).

Y aquí, sin importar si decides ponerte un pañal o dejar de lado el refresco extra grande con muchos hielos, el intermedio te va a ayudar a procesar mejor la información y relacionar las siguientes escenas sin dejar de lado la necesidad de tomar un poco de aire y moverte de una misma posición.

Otro punto a favor de un intermedio, es que ir a ver una película, se convierte también en una convención donde compartes puntos de vista y te recuerdan detalles que no viste o ya se te olvidaron.

Es una propuesta, un sueño guajiro, porque definitivamente, Avengers: Endgame no va a tener intermedios. Y aquí es donde los fanáticos deben adelantarse y aprovechar al máximo todos sus conocimientos e instintos: Sí habrá algunas escenas intrascendentes que representen la oportunidad de oro para ir al baño… pero siempre bajo su propio riesgo.