Avengers: Endgame se convirtió en un fenómeno de la cultura pop en todo el mundo. No sólo en occidente, como solemos dividir las referencias culturales, políticas y sociales, sino generó un impacto en todo lo que estuvo a su alcance. Esta cinta, la cuarta de los Vengadores dentro del universo cinematográfico de Marvel, solucionó la catástrofe ocasionada por Thanos en Infinity War. 

Los seis primeros avengers (a estas alturas no pensaremos en spoilers de Endgame) con ayuda de Ant-Man, Nébula y Rocket Racoon, lograron restaurar el orden de las cosas y traer de vuelta, después de cinco años, a Doctor Strange, Star-Lord, Drax, Falcon, la Bruja Escarlata, Bucky, Mantis, Groot, Black Panther, Wasp y Spider-Man, este último en un par de las escenas más desgarradoras de la saga completa. 

Endgame no fue el fin, sino la penúltima parte de la historia, la cual cierra este 2019 con el estreno de Spider-Man: Far From Home. Para Jon Watts, director de esta cinta, la tarea no era nada fácil. El público quedó devastado después de la muerte (mejor dicho sacrificio) de Iron Man y Natasha, sin olvidar el retiro del Cap. ¿Cómo podrías resolver y continuar con una historia que se había entendido como el fin?

La respuesta es más sencilla de lo que parece, y es con una comedia adolescente. Esa es la manera más justa y exacta de describir Spider-Man: Far From Home, la segunda entrega de Spider-Man interpretada por Tom Holland. La seriedad y carga emocional de Endgame no se olvida, y el trabajo de Holland se encarga de mantenerlo presente; sin embargo, su historia se centra en la cotidianidad del personaje principal, característica que lo acerca un poco más a las audiencias.

En esta película, Peter Parker aprende a vivir en un mundo (el suyo, al menos) definido por Iron Man, su héroe y tutor. Del otro lado de la tragedia, se encuentra su mejor amigo Ned y M.J., de quien descubre se encuentra perdidamente enamorado. Su sentido arácnido le dice que ella también siente una atracción  hacia él. Las piezas se van acomodando cuando llega un viaje escolar a Europa, pues representa la oportunidad de decirle a M.J. lo que siente. 

Sin embargo, una extraña amenaza que azotó un pueblo en México (un hombre de arena, parece), se presenta en las ciudades donde se encuentra Peter Parker. Primero, un enorme ser de agua que da paso a un monstruo de fuego. Nick Fury y Maria Hill, con una extraña actitud por luchar contra el enemigo, piden ayuda a Spider-Man, pero Peter (no el hérore) se niega a ser Spidey durante sus vacaciones, se niega a salvar al mundo en favor de pasar un rato agradable con M.J. 

Ante la indiferencia de Peter, hace su aparición heróica Quentin Beck, bautizado por los medios como Mysterio. Este hombre viene de otro mundo, y quiere evitar que la Tierra sea destruida como le ocurrió a su planeta. Aquí es donde comienza, de verdad, la trama de Spider-Man: Far From Home.

La primera mitad, como mencionamos, no tiene nada que ver con aquellas emociones presentes en el resto de las películas de Marvel. Todas las historias de los superhéroes que conocemos entro del MCU, valen la pena contarse al ser increíbles y fascinantes.

¿Un hombre que estuvo “hibernando” durante 70 años?, ¿un dios nórdico que debe probar ser merecedor de su poder?, ¿un hombre que puede convertirse, con base en sus emociones, en el ser más fuerte de la Tierra? Ni qué decir de Tony, un genio que hizo de un arma, la respuesta de paz… Ninguna de esas historias, ni siquiera la de una mortal como Natasha, podría pensarse como algo común y corriente. Sin embargo, en esta ocasión, Spider-Man/Peter Parker es la excepción a la regla del MCU. 

Peter es un adolescente que accidentalmente obtuvo poderes arácnidos, los cuales le sirven para cuidar su vecindario y luego salvar a la mitad de la humanidad. Pero Peter nunca deja de serlo aunque se disfrace de Spider-Man, y es aquí cuando su personaje se convierte en algo tan común, que el público lo siente aún más propio. Se admira a Iron Man o al Cap, pero entiendes y te identificas con Spider-Man. 

En Homecoming, Spider-Man busca el peligro para poder demostrar que es un héroe, en Far From Home ocurre todo lo contrario, y Peter huye de la posibilidad de ser un héroe, o mejor dicho el sucesor de Iron Man. Las formas en las que Peter fracasa por mostrar sus sentimientos a M.J. son divertidas y ocupan una buena parte del filme, pero el centro de su historia es la negación del protagonista a ser lo que aún cree no debe ser: un héroe. 

Tom Holland, comprobamos una vez más, es el Spider-Man perfecto en una película que no representa un giro de 180 grados, sino una evolución natural y creíble de un adolescente obligado a ser un héroe. Samuel L. Jackson y Cobie Smulders, regresan a sus personajes de Fury y Hill después de un par de años de ausencia mientras Jake Gyllenhaal incursiona en el MCU con un personaje, no el actor, que queda a deber un poco más con su desarrollo … pero, ¿no estábamos aplaudiendo precisamente esa “cotidianidad” en cada instante del filme? 

Tal vez, sólo tal vez, Marvel y Sony no se hayan equivocado y todo esté en su lugar de tal forma, que con seguridad apostamos a que Spider-Man: Far From Home superará los más de 850 millones de dólares de Homecoming, pero más importante, cumplirá con las expectativas como el cierre, ahora sí, de la saga del Infinito del MCU