Uno de los automóviles más famosos en la historia del cine estadounidense ha sido vendido en una cifra histórica. Se trata del emblemático Mustang de color verde que corrió por las calles de San Francisco en una recordada secuencia de la película “Bullitt”.

Salió barato: Subastan el emblemático Mustang de la película "Bullitt" en 70 millones de pesos

Imagen: Reuters

El auto no solo es ampliamente conocido por su participación en esta película de culto, también por el hecho de que fue conducido en ella por el famoso actor Steve McQueen. De acuerdo con la casa de subastas encargada de la venta, Mecum Auctions, el auto se vendió en 3.74 millones de dólares, lo que viene equivaliendo a más de 70 millones de pesos mexicanos.

Salió barato: Subastan el emblemático Mustang de la película "Bullitt" en 70 millones de pesos

Imagen: Mecum Auctions

La propia casa de subastas dijo que la venta del famoso Mustang se convirtió en la transacción mas cara de la historia por un modelo de esa clase en una subasta. De hecho, la venta del protagonista de Bullitt superó también el récord de Mecum Auctions en una venta por un Mustang, el cual era de 2,2 millones de dólares.

Como dijimos antes, este vehículo es muy famoso por su aparición en la película “Bullitt”, especialmente por la secuencia de la persecución donde recorre a toda velocidad las calles de San Francisco. La cinta se estrenó en 1968, por lo que el año pasado sus fans celebraron el 50 aniversario de su lanzamiento.

La identidad del comprador es desconocida, pero el vendedor fue Sean Kiernan, hijo de Robert Kiernan, quien fuera propietario del vehículo durante muchos años. Robert rechazó múltiples ofertas por el Mustang, incluida una realizada por el mismísimo Steve McQueen, según relata Reuters. El actor deseaba que su emblemático auto permaneciera en su familia, pero Kiernan se negó en todo momento.

Salió barato: Subastan el emblemático Mustang de la película "Bullitt" en 70 millones de pesos

Imagen: Mecum Auctions

McQueen murió en 1980, curiosamente, el mismo año en que el vehículo dejó de funcionar por una falla mecánica. Desde aquel año, el Mustang estuvo varado en un garage de la familia Kiernan, pero fue reparado por Sean tras la muerte de su padre en 2014.