Los hermanos Coen representan una de las partes más importantes del cine independiente americano. Su filmografía se construye con películas cuya narrativa es compleja (retro surreal), pero fascinante para un espectador “promedio”. Y con esta palabra no buscamos minimizar a las audiencias que se decantan por un cine comercial, sino por aquellas que definen su imaginario con base en formas no tan complejas y, por ende, difíciles de asimilar y encontrar. 

Sin embargo, Ethan y Joel Coen han encontrado un equilibrio entre el quehacer fílmico que apela a un lado más artístico, y el que necesitamos como fuente de entretenimiento. Su trabajo arranca en 1985 con Blood Simple, hasta llegar a una de sus más grandes obras: The Big Lebowski de 1998. 

Esta película protagonizada por Jeff Bridges nos presenta a Jeffrey Lebowski, un vago que vive en Los Ángeles (su versión moderna) y juega a los bolos con sus dos amigos, un veterano de Vietnam llamado Walter Sobchak y un asustadizo Donny, interpretados por John Goodman y Steve Buscemi, respectivamente. 

Lebowski, mejor conocido como “Dude” y sus derivados como “El Duderino” y “Your Dudeness”, es confundido con un millonario del mismo apellido, cuya joven esposa debe una enorme cantidad de dinero perdido en apuestas. Los matones enviados golpean a The Dude y orinan en su alfombra. De este modo, Lebowski va a casa del millonario Lebowski para pedir que lo compense por los daños, reunión que termina en el robo de una alfombra de la casa. 

Cuando todo parece caer en la normalidad, The Dude es contactado para informarle del secuestro de Bunny, esposa del Lebowski millonario, quien ofrece una enorme recompensa por encontrarla y volver con ella a casa. Y así, Lebowski se relaciona con personas extraños como Maude, hija del millonario, y quien le pide a cambio la alfombra robada… 

The Big Lebowski fue rechazada al momento de su estreno y fuertemente criticada por no presentar, decían, una premisa real. Sin embargo, es eso lo que la ha convertido en una película de culto calificada por académicos como una celebración a lo irracional, una liberación de la cotidianidad y una presentación divertida de lo surreal que puede llegar a ser el día a día. 

El Lebowski de Bridges se convirtió en un ícono del cine contemporáneo de Estados Unidos, acompañado de varias escenas memorables y definitivas como el baile dentro de Gutterball, una película imaginada por The Dude e inspirada en los bolos, su actividad favorita después de beber white russians, y la pornografía. Sin embargo, una de las mejores dentro de The Big Lebowski es en la que nos presentan a Jesus Quintana, un latino que juega en el equipo contrario de bolos de The Dude, Walter y Donny. 

Jesus, interpretado por John Turturro, lame la bola de boliche, tira, hace chuza y baila. De fondo de escucha “Hotel California” de los Gipsy Kings. Lebowski dice que el tipo sabe jugar muy bien a los bolos. “Sí, pero es un pervertido, dude… ¡No!, en verdad lo es. Es un agresor sexual registrado. Estuvo encerrado en Chino por mostrar sus genitales a una niña de 8 años”, le dice Walter. 

El personaje circunstancial de Jesus, será el protagonista de una entrega titulada The Jesus Rolls, la cual llevaba por nombre Going Places. Screen Media anunció que esta cinta será una realidad en 2020, y que el mismo Turturro interpretará de nueva cuenta a Jesus, con un guión y dirección trabajados por él mismo. 

Junto a él aparecerán varios actores conocidos como Susan Sarandon, Jon Hamm, Audrey Tautou, Bobby Cannavale y Pete Davidson. The Jesus Rolls seguirá la historia de tres inadaptados dirigidos, socialmente hablando, por su sexualidad y cómo esta define cada parte de su dinámica. También es una historia de amor en la que se involucrarán varios personajes. Turturro como Jesus junto a Cannavale y Tautou, darán vida a esos tres protagonistas marginados.

Creo es un buen momento para sacar una película transgresora sobre la estupidez de los hombres al tratar de entender y descifrar el misterio de las mujeres”, dijo Turturro en un comunicado. Antes el actor había dicho: “Muestra lo estúpidos que son los hombres. De eso trata la película donde las mujeres son fuertes, más que el resto de los personajes. Tuve que cambiar algunas cosas, pero me siento bien con ella. Básicamente es una exploración de Jesus después de salir de la cárcel. Es una comedia, una comedia demasiado humana”.