El domingo 19 de mayo se liberó el episodio final de la última temporada de Game of Thrones. Si el capítulo estuvo bueno o malo, está sujeto a debate, pero de lo que estamos seguros es que no le hizo justicia a las siete temporadas previas, las cuales acumularon a un número considerable de seguidores y construyeron un universo que ha servido de referencia fuera de su historia.

Finalmente, (se avecinan varios SPOILERS), Bran el Roto llega al poder de los Seis Reinos después de que Jon Snow mata a Daenerys, quien nunca se sentó en el Trono de Hierro. Antes de que protesten, hablamos de Seis Reinos porque la Reina del Norte, Sansa Stark, pide que esta región se mantengan independiente. Arya se va a explorar el mundo mientras Tyrion se convierte en Mano del Rey con un consejo bastante agradable que incluye a Ser Davos, Bronn, Sam y Brienne. Jon Snow es exiliado a la Guardia de la Noche y escolta a los “salvajes” al otro lado del mundo.

Sin embargo, otro de los puntos más destacados no fue protagonizado por ninguno de los personajes principales, sino por un error de la producción. ¿Se acuerdan de aquel café que supuestamente era de Starbucks que se coló en la mesa de Daenerys en el cuarto capítulo de Game of Thrones? Ese café, detectado por fanáticos aguerridos de la serie, le dio a Starbucks (sin querer queriendo) un total de 2.3 mil millones de dólares en publicidad. Lo mejor/pero fue que el café ni siquiera era de esta marca, sino una cafetería local de Irlanda del Norte.

Ahora, en el episodio final de Game of Thrones se les coló una pequeña botella de agua que muy pocos notaron, pero los suficientes para armar un alboroto. La botella aparece casi al final de episodio cuando los representantes de las casas más grandes de Westeros están reunidos para decidir el destino de Tyrion, Jon y la sociedad. Tyrion les sugiere que ellos deben elegir al próximo rey o reina. Ahí vemos a Ser Davos, Yara Greyjoy, Gendry Baratheon, los tres hermanos Stark, Samwell Tarly, Ser Brienne de Tarth, los Martell, Tyrell, Bolton, Frey, Arryn, Tully…

Edmure Tully hace el ridículo y Sam propone una democracia, pero la idea es rechazada con risas, burlas y chistes. Sin embargo, Tyrion con su elocuencia, propone a Bran, un niño que ha superado adversidades: sobrevivió a la caída de una torre que lo dejó lisiado, cruzó el Muro, se convirtió en el Cuervo de Tres Ojos y descubrió el pasado y futuro. En una de esas tomas, se puede ver la botella de plástico debajo de una silla junto a los pies de un personaje desconocido que a juzgar por su vestimenta, podría representan a la Casa Tyrell. Aparece entre Samwell y Edmure.

Otro fanático con ojo de halcón vio una segunda botella de agua junto a Ser Davos. Para muchos, estas botellas de agua representan la indiferencia de los creadores y equipo de producción en la realización de la última temporada de Game of Thrones