En mayo de 2009, Disney y Pixar nos dio una de las películas más emotivas y reales que cualquiera haya podido ver en su infancia. Hablamos de Up, una cinta que de principio a fin, llena de sentimientos y realidades que pocos contemplamos, pero que todos quisieran que tomaran un final feliz. 

Así es como conocemos a Carl Fredricksen, un niño tímido amante de las aventuras y fan de Charles Muntz, un exportador que lega hasta los lugares más inhóspitos gracias a su dirigible, Espíritu Aventurero.

Mientras pasea con un globo por la calle como si fuera una nueva aventura, Carl se encuentra con Ellie, una niña de cabello despeinado y con pecas, pero que igualmente soñaba con descubrir el mundo y emprender una aventura, tal como Charles Muntz. 

Es entonces cuando Carl, después de un accidente, se hace amigo de Ellie, crecen, se hacen novios y se casan para continuar una vida juntos. Cuando ya están viejitos —y posiblemente esta es la parte más triste—, él se da cuenta de que todas aquellas promesas que habían hecho, esos propósitos, al final no se cumplieron. Por ello decide sorprender a Ellie con un viaje a Sudamérica para completar “la gran aventura”, sin embargo, ella muere.

Esta es una de las partes más fuertes de Up, pues se marca un final para poder tener un nuevo inicio; la nueva aventura de Carl al lado de Russell, el niño que solo quiere tener una insignia más para complementar su misión como niño explorador.

Al final, Carl se da cuenta de que, en la vida, hay muchas cosas que no pueden llegar a ser posibles y que por una u otra razón los caminos tienen que cambiar. Sin embargo, para Ellie, su mejor aventura fue haber vivido a su lado, haberlo amado y envejecer juntos. Al final, esta película nos muestra que no importa qué camino tomes, lo importante es vivir la gran aventura llamada vida.

Con un mensaje tan entrañable como el de Up, es que rendimos tributo a esta película que en 2009 llegó para divertirnos con perros que pueden hablar, un animal extraño de Cataratas del Paraíso que no es macho sino hembra y que puede estar para un niño explorador cuya inocencia y ganas de ayudar al prójimo es tan similar al sentimiento de bondad que Carl alguna vez tuvo. 

Así que para desempolvar recuerdos, acá te dejamos un quiz para ver qué tanto recuerdas de Up. ¿Estás listo?