Cada capítulo de Black Mirror desde su salida en 2011, pretende dejar una lección a las audiencias con base en la propuesta de un futuro distópico para la humanidad. La reflexión de un público asustado por la posibilidad de que se haga realidad o de que ya sea cierto (de alguna manera), es el punto determinante que hace de esta serie algo distinto en una época en la que las producciones distópicas son una fórmula de éxito.

Black Mirror, en sus primeras cuatro temporadas, se trata de la reflexión y las deducciones a las que el público llega al ver en la ficción, la inmersión total de la tecnología en la vida de las personas. Sin embargo, la entrega más reciente de la serie en forma de película y bajo el título de Bandersnatch, dio un paso más allá y le dio a las audiencias la posibilidad de considerar lo que están haciendo con un dispositivo en sus manos, pero también les dio poder… y eso pocas veces se ve reflejado en una “simple” producción para la televisión.

El poder de Bandersnatch es la interactividad y la decisión de las audiencias sin importar que las opciones sean limitadas. Como sabemos, Black Mirror: Bandersnatch es una película de “elige tu aventura” donde el público, en un dispositivo especial, puede seleccionar qué debe hacer el personaje principal como qué cereal come en el desayuno, qué disco debe comprar, hasta quién debe morir. Conforme la película avanza, las decisiones son más trascendentes, y entre más importantes, más cómplice es la audiencia… y eso es poder.

Netflix en el mercado fue un Bandersnatch de las nuevas producciones. El público tiene el poder de decidir qué quiere ver, cuánto de ese contenido, cuándo y dónde. Con las plataformas de streaming, las personas no están atadas a una programación, sino que son libres (si acaso es la palabra adecuada) de decidir qué hacer con su tiempo como televidente. Con Black Mirror: Bandersnatch el público es responsable de lo que suceda con Stefan, el programador de 19 años que crea Bandersnatch para una empresa de videojuegos. Si le sucede algo malo al protagonista, como dijo Todd Yellin, vicepresidente de producto de Netflix, el público está más involucrado con la historia y si este mismo triunfa, el éxito también es de quien tomó la decisión.

‘Black Mirror: Bandersnatch’

Pero, ¿cómo llegó la idea de una entrega especial de Black Mirror interactiva? Quizá la respuesta nos parezca obvia. Black Mirror, una serie sobre tecnología, y una innovación total en los contenidos de internet, parecía lo más lógico; sin embargo, Charlie Brooker, creador de las historias del programa, se negó en un principio como comentó en un video del detrás de cámaras de Bandersnatch publicado en la cuenta oficial de Netflix. Brooker no quería que sólo fuera un punto extra en la serie, sino que formara parte de la historia.

En este video también aparece en entrevista Annabel Jones, productora ejecutiva, y el mismo Yellin, quienes explican todo el proceso de producción de esta película y los retos que enfrentaron al imaginar un sinfín de posibles finales para una sola persona dentro de un mismo universo. “Hubo varios puntos dentro del proceso de creación en los que pensé que era una locura”, dice Brooker. Para Yellin, no había un mejor programa que Black Mirror para presentar a los usuarios de Netflix, las herramientas interactivas de más alto perfil o de adultos. Antes, el contenido interactivo había llegado en especiales de niños, pero ahora con Bandersnatch, adquiere un nuevo significado donde la crítica del contenido, también ha de ser opcional.

Dinos que final de black Mirror: Bandersnatch que sacaste y te diremos tu personalidad

Netflix

En esta entrega, como mencionamos, Stefan es un joven programador que al crear su obra maestra de videojuegos, enfrenta los destellos de su locura derivada de la muerte de su madre. A esto, se suma la historia del autor original del libro de aventuras de Bandersnatch, en el cual se basa el videojuego de Stefan. El escritor, obsesionado con la idea de que alguien controla nuestro destino y cada decisión que tomamos, de que existen múltiples realidades alternas, tiene un arranque de locura y asesina brutalmente a su esposa…

Para Stefan, conforme avanza la película, parece que le espera un destino muy similar dictado por nosotros y cada uno de los que han visto Bandersnatch. De este modo, como “creador” de la historia, el público puede dejar de jugar a Dios con su personaje, pero si decide seguir hasta el final, también puede juzgar su contenido desde varias perspectivas.

En entrevista con The New York Times, Brooker reveló que la quinta temporada de Black Mirror, la cual fue confirmada hace unos días, ya no será interactiva. De ninguna manera. ¿La razón? Para el creador, fue una locura que toma demasiado tiempo, más del que un episodio normal toma para construirse. La segunda razón está relacionada al éxito de esta cinta y cómo reacciona el público. En su primer fin de semana, Bandersnatch fue un éxito y se convirtió en tendencia en la plataforma y las redes sociales… quizá Black Mirror es el principio del contenido interactivo que el público no pidió, pero que le parece atractivo en una época en la que queremos opinar de todo y decidir, incluso, por los demás.

Por acá les dejamos el video del detrás de cámaras de Black Mirror: Bandersnatch de Netflix: