Vida silvestre / Foto: Getty Images

¿Qué sigue? En 40 años, los humanos hemos terminado con dos terceras partes de la vida silvestre

Cuando escuchamos o leemos noticias como que un millón de especies están en alerta de extinción o que la mitad de estas podrían desaparecer ante el cambio climático, surge una pregunta aterradora: dónde diablos vamos a vivir cuando la situación sea insostenible. Hasta el momento, los humanos sólo podemos existir en el planeta Tierra, pero las condiciones cada vez son más adversas a partir de nuestra tóxica relación con la naturaleza.

Pero no entendemos. Imágenes desgarradoras de osos polares desesperados en busca de alimento, los terribles incendios de Australia, la muerte de un último rinoceronte, niñas y niños que mueren por diarrea a falta de agua potable, animales que cambian sus hábitos para evitar tener contacto con los humanos, una tortuga herida por la basura que termina en los mares y océanos…

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Incendios en Australia. / Foto: Reuters.

Y ahora, un nuevo reporte arroja datos nada sorprendentes, pero sí trágicos y terribles: en los últimos 40 años, las actividades humanas han terminado con dos terceras partes de la vida silvestre. En millones de años, nunca se había visto una baja tan terrible como la de las últimas 4 décadas.

Una baja de la vida silvestre del 68 por ciento

De acuerdo con el Living Planet Report 2020 de la World Wildlife Fund (vía CNN), la vida salvaje o silvestre del planeta, ha caído 68 por ciento desde 1970 a partir de las actividades humanas y el consumo desmedido de la población mundial. Especies de plantas, animales e insectos van a la baja mientras nosotros aumentamos nuestra presencia, urbanizando espacios naturales donde no hay cabida para el resto.

Los investigadores analizaron y monitorearon 4 mil 392 especies de mamíferos, aves, peces, reptiles y anfibios, para dar resultados de una población total de más de 20 mil animales. La conclusión es que de 1970 a 2016, la población ha ido a la baja 68 por ciento, con las regiones de América Latina y el Caribe como las más afectadas con un daño de 94 por ciento. 

En segundo lugar se encuentra el continente africano con 65 por ciento; en tercer lugar Asia Pacífico con 45 por ciento; América del Norte con 33; y Europa y Asia Central con 24 por ciento. Las palabras exactas son que la naturaleza “ha sido destruida por los humanos en un nivel sin precedentes en toda la historia“. Y ahora, ¿qué sigue?

Especies en peligro de extinción. / Fotos: Getty Images

El futuro es menos alentador

La explotación de la vida salvaje, la introducción de especies no nativas, la expansión de la agricultura, los cambios climáticos derivados de la tala de árboles, la producción de materiales no biodegradables, la basura, y la emisión de gases, son las razones por las que el planeta como lo conocíamos, está a punto de terminarse. 

A principio de año, un estudio reveló que las cosas no son nada alentadoras. Para 2070, en 50 años, un tercio de las plantas y animales (sin considerar a los humanos) podrían ya no existir, o en otras palabras, una de cada tres especies de plantas, insectos o animales, podrían enfrentarse a la extinción. Y si las cosas siguen al ritmo de ahora lo últimos 10 años, podríamos hablar de perder 55 por ciento de las especies…

Pero los mismos investigadores y científicos apuntan a que hay esperanzas, y la única solución está en el cambio de hábitos de los seres humanos. Sí, llevamos los últimos años escuchando que nuestros cambios de hábitos de consumo podrían revertir el daño que hemos causado… y parece que nos fastidia. Quisiéramos que una sola cosa cambiara las cosas, pero no. Nos toca a nosotros: ahorrar agua, no consumir productos biodegradables, pero sobre todo, exigir a nuestros gobiernos que actúen de manera inmediata.

La pregunta sigue (y seguirá) siendo la misma: ¿Qué carajos vamos a hacer cuando ya no haya lugar para nosotros?