“El héroe, es el hombre o la mujer que ha sido capaz de combatir y triunfar sobre sus limitaciones históricas personales y locales y ha alcanzado las formas humanas generales, válidas y normales. El héroe ha muerto en cuanto hombre moderno; pero como hombre eterno ha vuelto a nacer. Su segunda tarea y hazaña formal ha de ser […] volver a nosotros transfigurado y enseñar las lecciones que ha aprendido sobre la renovación de la vida.” Joseph Campbell. El Héroe de los Mil Rostros.


Esta es la primera en una serie de columnas de PUSH THE BUTTON donde trataremos de resolver la pregunta más complicada que existe: ¿Por qué Dragon Ball es poco menos que una religión en México (y en buena parte del mundo)? Sabemos que crees que tienes la respuesta y tal vez sí, pero tratemos de ahondar en todas las causas. Para empezar a tratar de entenderlo, veamos porqué los personajes de Dragon Ball son unos héroes perfectos y el cómo empatan con nuestra forma de ser.

Pronto vendrán las siguientes partes de esta columna, así que mejor síguenos en Twitter e Instagram para que te enteres antes que nadie de qué pasará. Por cierto, ustedes vayan dándole play a los videos que pondremos entre el texto para mantener el corazón latiendo al máximo. Comencemos:

Dragon Ball no fue el primer anime que se emitió en México y occidente, desde que se inauguró la televisión, siempre ha habido presencia de obras japonesas en algún canal, podemos citar a la Señorita Cometa, Gigi, Kimba o Astroboy; sin embargo, ninguna había tenido repercusión como tal en el inconsciente colectivo del mundo.

Señalar el por qué de la extrema popularidad de Dragon Ball, es casi tan complejo como tratar de explicar lo que significa “ser humano”; aún así, podemos decir que el amor que se tiene a Goku y compañía, es una forma de culto heroico.

Aunque existe una necesidad singular de las sociedades en crear sus propios modelos de imitación; el mismo Joseph Campbell señala que no importa el lugar, la época o la sociedad, todos estos héroes son universales, pues parten de la misma raíz; el monomito, que no es otra cosa que esta forma de presentar al ser ideal, el cual es igual en todas partes del mundo, en cualquier época.

Así, más allá de la acción, los poderes casi divinos y extraterrestres del planeta Vegeta, el anime y manga son sólo un medio por el cual se quiere transmitir un mensaje basado en premisas universales. Este mensaje consiste en demostrar que una persona puede elevarse por encima de sus limitaciones para lograr las más grandes hazañas que servirán para un bien mayor.

Algo a lo que todos, en un nivel u otro, queremos lograr.

Goku, Vegeta, Trunks y compañía son figuras heroicas dignas de imitar; se establecen como un ser ideal que representan el modo en que se puede actuar ante situaciones de límite reales; la cercanía o lejanía del heroísmo dependerá de las acciones ejecutadas, las cuales reflejarán fielmente la admiración profesada a estos seres de la ficción japonesa.

Sí, son entes inalcanzables, pues desde su concepción se han puesto en un estado más allá de cualquier posibilidad humana; tanto física, como moral. De hecho, Mr. Satán es alguien más cercano a las cualidades humanas y aún así, no deja de ser ideal; alguien que se superó a sí mismo en situaciones límite.

Y aunque sabemos que no es posible alcanzar esta magnificencia, todos estos personajes se mantienen como figuras heroicas, “hombres” representativos, a pesar de que han pasado más de 30 años de su nacimiento. 

Esto es así porque el héroe no es más que el gatillo que provoca la explosión de las potencialidades humanas, logrando desbordar los límites de la genética o del ámbito social. La admiración consigue una inteligencia, una fortaleza y una piedad insospechadas, según sea el modelo inspirador.

Al final del día, Dragon Ball es la historia de un niño y sus amigos que salen de su casas para vivir aventuras en lo desconocido; donde poco a poco van forjando su carácter, aprendiendo nuevas cosas, haciendo nuevos amigos (y enemigos), enfrentando a la muerte, amándose, formando familias y esforzándose cada día por ser los mejores.

En otras palabras, Dragon Ball es la historia de un grupo de héroes que, a pesar de su divinidad, son humanos, demasiado humanos; y tal vez por ello sean tan admirados.


Y esa fue la columna de PUSH THE BUTTON esta semana. No se olviden de seguirnos en Twitter e Instagram para que tal vez puedan alcanzar el heroísmo de Goku y si no, cuando menos se la van a pasar muy bien.