Las redes sociales son un arma de dos filos, pues así como puede conectar a personas de distintas partes del mundo e informarlas, también puede ser objeto de acoso, desinformación e incluso censura. Esta disyuntiva ha tenido cada vez más fuerza gracias a la salida de constantes estudios, teorías o análisis que determinan lo bueno y lo malo de una red social. 

La conclusión hasta ahora, ha sido que lo mejor es que Facebook, Twitter e Instagram se usen con medida, y que siempre que se lea alguna información —especialmente en FB y TW— es mejor verificarla o buscar varias fuentes. También recomiendan que no creas todo lo que te aparece en fotografías o imágenes, pues más allá de la vida en internet que puedas llegar a tener, existe la vida real, aquello que es tangible y que está lejos de los estereotipos. Sin embargo, lo más sorpresivo y corroborativo, es la pregunta: ¿qué pasaría si dejaras de usar de manera definitiva Facebook? ¿En qué te beneficiaría o afectaría?

En un estudio reciente de la Universidad de Nueva York y de la Universidad de Stanford, nos encontramos con que “un mes fuera de Facebook aumenta el bienestar general, reduce la ansiedad y la depresión”. Esta es la investigación más grande realizado hasta la fecha, y precisamente por eso es que tiene una gran importancia sobre los efectos que esta red social —hasta ahora la más popular a nivel mundial—tiene en nosotros.

El estudio comenzó con la selección de 2 mil 844 usuarios que cumplían con ciertos requisitos y que después fueron divididos de manera aleatoria. A unos les dieron el tratamiento de la abstinencia y a otros los dejaron seguir usando esta red social normalmente. El experimento consistió en monitorear las diferencias entre ambos grupos.

En los resultados se lee: “Los aumentos en el bienestar general son pequeños pero muy significativos”. ¿A qué se refiere con esto? A que la gente fuera del mundo de Facebook aseguraba estar más feliz, más satisfecha con su vida y con menos depresión y ansiedad. Asimismo asegura que este “alejamiento” es el equivalente de lo que la terapia psicológica podría hacer. O al menos un 25 o 40 por ciento.

Para reforzar esta teoría también está el estudio de la Universidad de Texas A&M, el cual fue publicado en diciembre de 2016 y que aunque únicamente duró una semana, sirvió para corroborar con lo que la Universidad de Nueva York y Stanford encontraron, es decir, que los sentimientos depresivos se reducían un 17 por ciento.

Algunas de las teorías que salieron a raíz de esto y como ya se había visto antes, es que Facebook puede alimentar sentimientos de envidia y frustración, especialmente si la persona enfoca su valor en función de lo que los demás tienen o el impacto que tiene en redes sociales algún posteo. Algo así como lo que vimos en el primer capítulo de la quinta temporada de Black Mirror, Nosedive.

Otra cosa que también se encontró, además de lo ya mencionado, es que dado que las redes sociales —entre ellas Facebook— sirven para informar, muchos de los que se mantuvieron ausentes de esta plataforma estuvieron menos al tanto de las noticias y de hecho, no buscaron informarse a través de otros medios como la radio, televisión o periódicos. 

Por lo mismo, aquellas personas “desinformadas” se abstenían de dar alguna opinión sobre cierta situación o bien, tenían una mayor capacidad para entender al otro. Y no solo eso, sino que también dedicaron su tiempo libre a actividades más saludables, lo cual igualmente influyó en su estado de ánimo.

Lo más interesante de todo esto, es que estar alejado de Facebook no repercutió en que estas personas se metieran de lleno a otras redes sociales como Twitter o Instagram o bien, algunas otras plataformas como Spotify o Tinder. 

Ahora que ya sabes todo esto, ¿estarías [email protected] a intentar alejarte de Facebook un rato?