Un equipo de paleontólogos halló el fósil de una criatura muy peculiar. De acuerdo con lo que publicó National Geographic, se trata de una especie desconocida de dinosaurio diminuto que posee una estructura ósea bastante extraña: sus alas son muy similares a las de los murciélagos.

Honestamente, más que un animal que veríamos en sagas como Jurassic Park, este pequeño depredador parece el resultado del romance entre un ave, una ardilla, una lagartija y un murciélago. Sin embargo, los expertos dicen que, hace aproximadamente 163 millones de años, el ahora denominado Ambopteryx volaba libremente en la muy antigua China.

Dinosaurio con alas de murciélago - Ambopteryx

Imágemes de National Geographic//Cheung-Tat Cheung

“Lo que me resulta más emocionante es que demuestra que algunos dinosaurios desarrollaron estructuras diferentes para hacerse voladores”, afirmó Min Wang, autor principal del estudio y paleontólogo del Instituto de Paleontología y Paleoantropología de Vertebrados, en China.

Este Ambopteryx, que en latín significa “ambas alas”, perteneció a un grupo de dinosaurios no aviares en el que se incluye el Yi qi, que fue el primer espécimen con alas similares a las de los murciélagos. La estructura ósea de estos animales era algo rara, pero a la vez, permitió que la ciencia pudiera determinar que no pertenecían a los antepasados de las aves.

Los restos de este animalejo fueron encontrados por un agricultor en 2017, a las afueras de una aldea cerca de Lingyuan, ciudad ubicada en la provincia de Liaoning. En un principio, los trabajadores del Instituto de Paleontología y Paleoantropología de Vertebrados pensaron que este fósil pertenecía a una especie de ave, pero cuando el equipo de Wang retiró los excesos de roca en las alas, se dieron cuenta de que se trataba de un nuevo espécimen.

Hasta donde se sabe, el Ambopteryx era un omnívoro que se aprovechaba de cualquier oportunidad para alimentarse. Como su estómago contiene gastrolitos como las aves herbívoras actuales, pero también algunos fragmentos de hueso, los científicos declararon que gustaba de comer ensaladas proporcionadas por la naturaleza, así como uno que otro taquito hecho de otros animales más pequeños.

Con esto podemos decir que la Tierra todavía posee muchos misterios por revelar, sobre todo si están relacionados con las formas de vida que han existido a lo largo de la historia. Hoy la humanidad descubrió un dinosaurio muy extraño, pero mañana podría ser un hallazgo todavía más impresionante.