A principios de la semana, el mundo de los cómics recibió un gran golpe con la muerte de Joan Lee, esposa del grandioso Stan Lee. Por casi 70 años, ambos fueron inseparables, apareciendo juntos en casi todos los eventos que el escritor era invitado.

Para muchos, la señora sólo era la esposa de Stan, aunque siempre tuvo un rol de una u otra manera. Como darle voz a Madame Web en la serie de Spider-Man de los 90.

Sin embargo, la Sra. Lee podría ser considerada como la gran salvadora de Marvel:

En una entrevista con Joe Quesada Jr., actual jefe creativo de la editorial, Stan contó como Joan lo convenció de no renunciar a Marvel y a escribir el cómic que dio origen al primer gran equipo de superhéroes de todos los tiempos, Los 4 Fantásticos:

Yo ya estaba harto de los cómics y de mi editor, Martin Goodman, quien me decía que quería mucha acción, escenas de peleas, no mucho diálogo. Nuestros lectores no les gusta el dialogo. No uses palabras grandes, no tienen mucho vocabulario. Concéntrate en las escenas de peleas, eso es lo que quieren ver.

La frustración de Stan fue creciendo al punto en que quizo dejar la industria, pero al contarle esto a su esposa, ella lo convenció de hacer la historia que él quería:

Yo quería renunciar, pero ella me dio el mejor consejo del mundo: ¿por qué no haces el cómic que tú quieres? Lo peor que puede pasar es que te despidan, pero tú quieres renunciar de todas maneras. Al menos, sácalo de tu sistema.

Y fue así, que en noviembre de 1961 los puestos de periódicos recibieron el primer número de Los 4 Fantásticos y el resto, es historia.

Los 4 Fantásticos

Pues si, de no haber sido por las palabras sabias de Joan, el mundo de los cómics estuvo a punto de perder a una de sus más grandes figuras, así como al hombre que revolucionó a la industria, trayendo a personajes más centrados en la realidad en vez de los dioses perfectos de su competencia.

Como lo dijimos en un principio, esta semana falleció una de las figuras más importantes en el mundo de los cómics. Una persona que sin su apoyo y amor hacia su esposo, los cómics no hubieran evolucionado como los conocemos el día de hoy.