A pesar del asco que muchos sienten por ellos, los mocos son una parte importante para la protección de nuestro sistema inmune, atrapando una infinidad de basura que podría entrar a nuestro cuerpo mediante la nariz.

Viscosos, duros como costra y en muchas ocasiones, molestos, los mocasines son más reconocidos por su intenso color verde. Bueno, al menos la mayoría de las veces.

Pero ¿por qué son verdes?

Mientras estén dentro de nuestra nariz, los mocos son transparentes y de color blancuzco, cambiando al tener contacto con el aire. Antes se creía que las bacterias Pseudomonas Pyocyanea (de color azul) y Estafilococus aureus (de color amarillo) eran las responsables de la coloración del fluido.

Sin embargo, ahora se cree que su color se debe a la inmensa cantidad de bacterias muertas, las cuales son destruidas por los leucocitos neutrófilos, células que las envuelven con enzimas, como la peroxidasa que es muy rica en hierro.

De hecho, este proceso es más fuerte cuando nos enfermamos de gripa, la cual es una acumulación de mucosidad debido a la obstrucción causada por la inflamación de la garganta.

Y bueno, por desagradables que sean, los moquitos son muy importantes (y algunas personas nos dicen que son hasta salados).