Si algo hemos aprendido de tantos años jugando videojuegos, es que Mario ha tenido muchas caras. A pesar de que su empleo original era plomero, lo hemos visto como doctor, carpintero, golfista, futbolista, soldado en la guerra de Vietnam (sí, esto ocurrió), conductor de carreras, constructor, motociclista, artista, peleador y así, ha habido muchas facetas suyas que nos han sorprendido. Sin embargo, ninguna nos sacó tanto de onda como la que acabamos de descubrir.

Mario ha sido mujer

Aunque sea difícil de creer, por ahí de 1985, a Nintendo se le ocurrió crear una versión femenina de su personaje más emblemático. Esta información fue revelada en el sitio Reset Era, donde apareció una imagen promocional para el ‘Nintendo VS. System’, que fue impresa en varias revistas para anunciar la llegada del producto.

Para quienes se lo pregunten, este Nintendo VS. System era un gabinete que incluía 15 juegos previamente instalados. En estos veríamos a la que entonces era la nueva mascota de la compañía, pero con diferentes trajes para representar cada uno de los títulos que tenía este sistema.

Verisón femenina de Mario

Imágenes: Especial

Entre estos juegos, había uno titulado VS. Ladies Golf, donde se podía ver una imagen de lo que parecía ser Mario sin bigote, con una larga cabellera y maquillaje de mujer. Esto nos hizo deducir dos cosas: que el plomero tiene un pasatiempo secreto o que hay una hermana escondida del personaje que sólo hizo esa aparición.

Debido a que este fue un producto oficial de Nintendo, varios fans han comenzado a preguntarse si esta Lady Mario forma parte del canon o no. Y aunque no queremos reventar la burbuja de ilusiones de la gente, pensamos que la respuesta es negativa, ya que han pasado 34 años desde que estos juegos fueron lanzados y nadie ha vuelto a hablar de esta versión del personaje.

Lo mejor que podemos hacer con esta información es tomarla como un dato curioso y dejar las cosas como están. No queremos que se repita un caso como el de Bowsette, para que luego la gente de internet lleve las cosas a niveles más extremos, por no decir perturbadores.