Un texto de Daniel Bárcenas Fernández

Si hay algo que he aprendido a amar durante mi vida como jugador de videojuegos, es la experiencia de poder hacer y deshacer en los títulos que cuentan con un mundo abierto. Y hablando de este subgénero tan envolvente, me parece prudente hablar de Starlink: Battle for Atlas, una de las entregas más recientes de Ubisoft Toronto que invita a los aventureros a pasar horas participando en combates aéreos, explorando distintos planetas, formando alianzas e incluso usando la imaginación con su peculiar estilo de gameplay.

Debo reconocer que, al empezar mi viaje a través del espacio, no estaba muy emocionado con la idea de estar montado en una nave todo el tiempo. Sin embargo, me llevé una gran sorpresa cuando el juego comenzó a tornarse en una verdadera odisea espacial, misma que me dio la posibilidad de cumplir los objetivos de la historia y, a la vez, permitirme volar hacia donde quisiera. Eso sin mencionar que hay temas muy interesantes que están relacionados con los vehículos, pero para entrar en detalles de una mejor forma, iremos por partes.

Una misión intergaláctica

Starlink: Battle for Atlas – Juego de Ubisoft

La historia de Starlink comienza cuando Victor St. Grand, un astrofísico, tiene un ligero accidente después de un encuentro alienígena. Como el sujeto se encuentra indefenso, pide la ayuda de un equipo de pilotos espaciales, quienes deberán enfrentar a varios enemigos y explorar distintos mundos para encontrarlo. La misión final, además de formar una alianza entre planetas, es derrotar a Grax, el líder de la Legión.

Así es como nace la Iniciativa Starlink, que cuenta con valientes aeronautas que también tienen grandes conocimientos de tecnología, armamento y vida extraterrestre. Otro gran detalle de este título es que no sólo cuenta con sus propios personajes, sino que también tiene la participación del gran Fox McCloud -conocido por la icónica saga de Star Fox-, quien ha decidido ayudar en la misión a bordo del Arwing. Su presencia en esta aventura no es sólo por pura estética, porque también cuenta con algunas sidequests que giran alrededor de su propio objetivo: encontrar a Wolf.

Tal vez está de sobra mencionarlo, pero desde el inicio elegí jugar con el popular zorro debido a que posee una personalidad carismática que lo hace sobresalir entre los demás personajes. Su valor y sentido del deber lo impulsan a ayudar a un grupo de desconocidos a salir de un apuro, aunque nunca quita el ojo de su verdadera meta.

Universo abierto, misiones, combates y más

Starlink: Battle for Atlas – Juego de Ubisoft

Como todo buen título de mundo abierto, éste nos permite desviarnos de las búsquedas principales para entrarle a la vieja pero querida costumbre del grinding. Sí, sabemos que a veces está padre ir al grano y destruir a los enemigos importantes, pero dicha tarea puede tornarse difícil si no ponen atención a cosas como su nivel de pilotos y de las mejoras en sus naves.

Piensen por un momento que, al progresar dentro del juego, será normal que los enemigos se vayan haciendo más fuertes y sus defensas se vuelvan más complejas. Para poder hacer frente a ese tipo de situaciones, su objetivo será reunir recursos para fortalecer sus naves y, al mismo tiempo, reducir la hostilidad en siete planetas diferentes. Para ello, deberán destruir Extractores y al Titan (que son básicamente los malos en cada lugar) y usar los materiales conseguidos para construir bases aliadas.

Conforme ganen terreno y libren a los mundos de sus opresores, podrán hacerse de refinerías para ganar dinero, talleres que les permitirán fabricar perks para sus naves e incluso armerías, ya que cada planeta requiere defenderse y abastecerse cuando no estemos. La meta más grande de este farmeo llega al construir la Torre Starlink, que representa la alianza definitiva entre los planetas.

Starlink: Battle for Atlas – Juego de Ubisoft

Ahora, aunque este tipo de gameplay nos ofrece muchas horas de entretenimiento y farmeo, lo cierto es que también puede tornarse repetitivo, sobre todo cuando ya hemos avanzado una parte considerable del juego. Ahí es donde entra el genio que todos llevamos dentro, porque siempre podremos tunear nuestros vehículos para adaptarlos a cualquier situación de combate. Como los enemigos poseen ciertas cualidades y elementos, siempre podemos decidir si lo que nos convienes es usar fuego rápido, disparos helados que ralenticen a los objetivos, fuego para calcinarlos e incluso armas de corta distancia, para encuentros cercanos.

Si combinamos ese elemento con la estética de Starlink, entonces no nos importará si en ocasiones tenemos que volver sobre nuestros pasos para subir de nivel o adquirir algunas mejores para seguir avanzando. Este aspecto no es ideal para cada tipo de jugador, pero quienes somos adictos a completar los títulos en un 100%, sabemos que vale cada segundo de nuestro tiempo.

Lo que me faltó explorar

A pesar de que tuve algo de tiempo para analizar los aspectos básicos del juego, debo confesar que hubo al menos dos en los que no pude sumergir: el multiplayer y la experiencia de los toys to life.

Al no contar con un Starter Pack para Starlink: Battle for Atlas, me perdí de un aspecto del título que es realmente importante para aprovecharlo en su totalidad. Esto se debe a que uno puede experimentar con las modificaciones de las naves a un nivel diferente. Cada alteración en las figuras físicas -ya sea con las armas u otras piezas- altera el desempeño del juego, ya que podemos adaptarnos a distintas situaciones de combate y navegación.

Starlink: Battle for Atlas – Juego de Ubisoft

Luego está el asunto del multijugador. Pasé todo mi tiempo viviendo esta aventura en solitario (como muchos lo hacemos cuando queremos explorar un mundo abierto), por lo que me salté la opción de dividir la pantalla para realizar misiones junto a un compañero. Starlink no posee un modo online, peró sí nos permite compartir nuestra experiencia de juego con quien queramos gracias a esta modalidad.

Sinceramente, me arrepiento poco de esto porque, de cierta forma, pude darme un tiempo para conocer la esencia del título. Obviamente, eso no significa que otros jugadores no puedan disfrutar la aventura en compañía de un amigo, así que valdría la pena experimentar con eso.

Veredicto

¿Necesitan dejar a un lado el juego competitivo y darse tiempo para viciar? Entonces Starlink: Battle for Atlas es una opción muy recomendable. La jugabilidad es bastante cómoda y nos permite usar nuestros reflejos como gamers a la hora de entrar en enfrentamientos, tanto dentro como fuera de los planetas. También posee cuatro niveles diferentes de dificultad para quienes ya estén familiarizados con el piloteo de naves y tengan buena coordinación mano-ojo.

Sin importar que estén poco familiarizados con estos géneros, ¡no se lo piensen dos veces! Puedo asegurarles que el título los mantendrá absortos por mucho tiempo; tan sólo es cuestión de agarrarle el modo y sacarle provecho a su manera. Ahora que, si su economía les permite hacerse de otros modelos y piezas de nave, pueden mejorar su experiencia al doble jugando con el toy to life. La elección es suya.