Es la hora de los botonazos: Tekken 3

Con el lanzamiento de Tekken 7, el mundo de los botonazos no puede esperar más. El título, además de traer a la legendaria franquicia de Bandai Namco a la nueva generación de consolas, nos contará el final de la telenovela de la familia Mishima.

Debido a que este juego pretende ser un parteaguas para la franquicia (añadiendo elementos nunca antes visto en juegos anteriores), como que es hora de echarle un vistazo al juego que hizo que Tekken alcanzara el estatus del mejor juego de peleas 3D del PlayStation.

Iniciando en las salas de maquinitas de Japón en 1995 como la respuesta de la entonces Namco a Virtua Fighter de SEGA, el primer King of Iron Fist Tournament fue todo un éxito, tanto en las recreativas japonesas como en el resto del mundo.

Sin embargo, no fue ni el primero o segundo juego los que hicieron que Tekken se convirtiera en uno de los más grandes juegos de pelea de la historia.

Ese honor le corresponde a su tercera entrega, Tekken 3:

Después de 15 años que Heihachi volvió a tomar control del Mishima Zaibatsu al derrotar y asesinar a su hijo, Kazuya, deseando tener un poder similar al de su vástago, buscaría revivir a un antiguo dios de la pelea conocido como Ogre. Sin embargo, la poderosa criatura se saldría de control y recorrería el mundo asesinando a los mejores peleadores del mundo. Al mismo tiempo, un joven llegó a las puertas del Zaibatsu, declarándose como el nieto de Heihachi.

Viendo el parentesco familiar (unas cejas impresionantes), Heihachi aceptaría al joven como su nieto y lo entrenaría para en un futuro poder atrapar al antiguo dios. Cuatro años después, un tercer King of Iron Fist Tournament sería organizado…

Sin duda, el primer juego de Tekken que muchos jugaron y que hizo que nos enamoráramos de los juegos de pelea 3D. Dirigido por Katsuhiro Harada, este hombre sería uno de los grandes revolucionarios del género de los botonazos.

Como en los títulos anteriores, cada uno de los botones de ataque corresponden a uno de los miembros principales del cuerpo (brazo izquierdo o derecho, pierna Izquierda o derecha).

Esto hace que los combates sean sumamente fluidos, ya que sin la necesidad de conocer las combinaciones se puede realizar varios movimientos y combos apretando los botones a lo loco. Claro, los mejores movimientos sólo pueden ser ejecutados al aprendernos las combinaciones de botones y direcciones.

Tekken 3 añadió una nueva dimensión a sus de por sí fluidas y dinámicas peleas. Algo que sólo podía ser ejecutado por pocos personajes en el segundo juego, el sidestep se ha convertido en una de las mecánicas clásicas de los juegos 3D.

De esta manera, no sólo tenemos una nueva dimensión para movernos y esquivar; además, se agregaron nuevos movimientos y agarres, los cuales dependían del ángulo en el que estuviéramos respecto a nuestro oponente.

En lo que respecta a su elenco, varios rostros conocidos regresaron; como Nina y Ana Williams, Lei wulong, King, Yoshimitsu (el mejor diseño que ha tenido), Kuma (Panda), el eterno Paul Phoenix y por supuesto, Heihachi Mishima.

Además de estos veteranos, personajes como Eddy Gordo, Xiaoyu, Bryan Fury, Mokujin y el Dr. Boskonovich harían su debut.

Pero para que las cosas no se sintieran tan extrañas, vimos el renacimiento de personajes como Michelle Chang, Baek Doo San, Marshall Law y Kazuya Mishima, con los nuevos modelos Julia, Hworang, Forrest Law y el heredero del Devil Gene, Jin Kazama, quien juntaba el estilo de su padre con el de su madre, Jun.

Si no bastara con su pulido gameplay, éste sería el primer juego en utilizar escenarios en 3D, en vez de imágenes prerendereadas. A pesar de que la base principal del juego era el modo Versus para que dos jugadores se dejaran como Santo Cristo, Tekken 3 trajo dos minijuegos.

El primero, era una especie de Volleyball, el cual, de pasar varios rounds seguidos, nos permite combatir contra el personaje invitado de Tekken 3, el dinosaurio más intrépido del mundo, Gon.

Y el segundo, uno que se convertiría en una de las marcas más reconocidas de la franquicia, el modo Tekken Force. Como si de un juego Beat’em Up de lo 90 se tratara, recorreremos ocho escenarios al mero estilo de Final Fight o Streets of Rage.

Y que podemos decir de su música, uno de los mejores soundtracks de cualquier juego de peleas.

Si bien ninguna de sus melodías se convirtió en parte clave de sus personajes, al escuchar los primeros segundos de cualquiera de sus piezas musicales, seremos transportados a esos viejos tiempos en los que nos reuníamos en la casa de un amigo para echar las retas.

En resumen, Tekken 3 es toda una obra de arte en todos y cada uno de sus aspectos técnicos, de diseño y musicales. Sin duda alguna, un juego que pertenece en un museo y que se ha ganado su lugar, junto a títulos como Street Fighter 2, The King of Fighter 97, Mortal Kombat 2, Killer Instinct y Virtua Fighter 4.

Este 2 de junio veremos cerrarse un ciclo con el final del conflicto de la familia Mishima en Tekken 7.

Texto: Luis Alberto Valis/ValisTheDarkia6