Cuando somos fans de los juegos de Super Mario, no importa si tenemos 5 o 50 años. Siempre vamos a disfrutarlos con el mismo entusiasmo. Varios de éstos poseen una historia simple pero también un toque especial que nos hace irnos a otro mundo. Uno donde saltamos o aplastamos Goombas y pateamos caparazones de Koopas todo el día sin preocuparnos por nada.

¿Alguna vez se han preguntado de donde sale la magia? Tal vez sí. Quienes hicieron su tarea saben que franquicias como Super Mario Bros., Donkey Kong y The Legend of Zelda, existen gracias a un hombre: Shigeru Miyamoto. Podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que este hombre representa un momento clave en la historia de los videojuegos, ya que cambió mucho el estilo en que estos se jugaban.

Estamos a nada de que se anuncie la nueva Nintendo Switch, que seguramente incluirá nuevos títulos de nuestro plomero favorito y otros igual de geniales. Como no pudimos encontrar una mejor ocasión que esta para hablar del padre de varios grandes juegos, queremos dejar para ustedes un video de Vox en donde nos hablan un poco de su historia.

El primer paso fue Innovar

Durante sus inicios en 1981, el objetivo de Nintendo era lanzar títulos que tuvieran un gameplay diferente al que se veía en las maquinitas, como el Radar Scope que ellos tenían. Dicha tarea fue asignada a Shigeru, quien trajo al mundo Donkey Kong. La idea era crear un juego en donde se percibiera la sensación de haber logrado algo y no sólo acumular puntuaciones altas.

Nuestro muchacho quería usar la historia del triángulo amoroso entre el bueno, el malo y la chica en problemas que existía en Popeye. Como no tenían los derechos para usar a los personajes, estos fueron reemplazados por el enorme gorila, la princesa y por supuesto, un carpintero, quien con el tiempo cambiaría su empleo por el de un plomero. Sería llamado “Mr. Video”, después “Jumpman” y por último, Mario.

“Los creadores de videojuegos eran programadores, yo soy un diseñador”: Miyamoto

Diseños de Shigeru Miyamoto

En el video, Shigeru relata que varios de los responsables de crear videojuegos, eran programadores. Gente que se dedicaba a programar software o a diseñar hardware. Él no, ya que había estudiado diseño industrial.

Podríamos decir que, mientras creaba diseños para los juegos, Miyamoto dibujaba muchísimo. Crear personajes que tuvieran distintos roles en una historia permitió que Nintendo se abriera paso entre todos esos juegos de navecitas y por consecuencia, se consiguió un éxito descomunal.

El secreto radica en la simpleza

Al ver este clip, nos dimos cuenta de una cosa de suma importancia. Cuando jugamos el primer nivel de Super Mario Bros. para la NES, muchos no lo notamos, pero posee todos los elementos que enseñan al jugador a atravesar el nivel. Caminar hacia la derecha, enemigos fáciles de eludir y cajas con signos de interrogación, eran factores clave para que quienes probaran el título no se hicieran bolas al jugarlo.

Este detalle en particular aún puede verse en los juegos actuales, ya que ninguno requiere un esfuerzo sobrehumano para conocer todas sus cualidades.

Sentirse parte de la historia es importante

La precisión con la que uno se mueve en los videojuegos lo hace sentirse más envuelto en la historia. Si corremos rápido, lanzamos bolitas de fuego o hacemos acrobacias en el aire, nos invade un extraño sentimiento que nos coloca en los zapatos del personaje.

Ser un héroe en los juegos nos ayuda a sentir que jugar es por un bien común y que somos buenos muchachos. Lo mismo pasa con cualquier variación que puedan encontrar en los personajes de varios lanzamientos.

Sin importar que a veces los obstáculos sean demasiado difíciles.

Para despedirnos, sólo podemos decir que todavía no sabemos qué es lo que Nintendo nos tiene guardado para el futuro. Pero si de algo estamos seguros, es de que Mario, Link, Donkey y otros veteranos, estarán ahí. Ojalá podamos tener más noticias pronto.