¿Por qué me interesa?
Bienvenidos al universo onírico y real de una de las mejores escritoras de México.
2026 es especial para los entusiastas de la literatura en México, ya que este año celebramos el 110 aniversario del nacimiento de una de nuestras escritoras más importantes, Elena Garro. Autora de novelas y cuentos eternos, periodista connotada, guionista fuera de lo común y amante de los gatos, esta artista es sin duda un gran referente no solo de lo que significó ser mujer a mediados del siglo XX, sino de cómo los mexicanos hemos edificado nuestra identidad.
Elena fue una escritora prolífica que nos dejó más de diez novelas, entre ellas la mítica Recuerdos del porvenir, y más de cuarenta publicaciones, entre las que destacan antologías de cuentos, ensayos periodísticos, obras de teatro y hasta compendios poéticos donde compartió su manera particular de apreciar la existencia; un revoltijo fascinante entre desolación y esperanza.
Sus piezas literarias son muchas cosas al mismo tiempo. Son, por un lado, un retrato onírico y realista de la naturaleza humana; son también un experimento fantástico que nos muestra el absurdo movimiento del presente; no hay un solo espacio, ni un solo tiempo para contar los acontecimientos. Y finalmente, son un punto de vista novedoso, original, inquieto y crítico de la realidad y de la historia de México.
Los primeros años de Elena Garro
Pero empecemos por el principio. Para conocer a Elena Garro hay que leerla. Su obra está llena de pistas autobiográficas que nos revelan sus inquietudes y deseos. Nació un 11 de diciembre de 1916 en Puebla. Hija de padre asturiano y madre de Jalisco, a quienes desde sus primeros años les inculcaron el amor por las letras; ya eran dueños de una biblioteca admirable.
Pasó su infancia en Iguala, Guerrero, un pueblito alejado de todo por donde pasó la Guerra Cristera. Este acontecimiento marcó su vida entera; no solo entendió la esencia humana de las guerras, sino que pudo observar de cerca la cosmovisión de los pueblos indígenas que la rodeaban. Fue justo ahí, entre calles polvorientas y horizontes dramáticos, donde escribió sus primeros textos.
A mediados de los años treinta se vino a vivir a la CDMX para estudiar la preparatoria. En estos tiempos conoció a Octavio Paz, con quien sostuvo un vínculo profundo y tóxico que duró años. Él la sacó a bailar y ella no quería. Él le escribía poemas y ella los leía en secreto. Él le regalaba camelias y ella le decía que no necesitaba de ningún hombre para hacer lo que amaba: leer poesía, discutir con amigos de literatura y sobre todo bailar danza y el teatro.
Tras idas y venidas, y muestras de amor-odio en público, en 1937 se casaron. Viajaron por el mundo de luna de miel y conocieron de cerca a los intelectuales más relevantes de la época, desde Neruda hasta Huidobro. Estos encuentros la marcaron y le permitieron en 1941 publicar textos periodísticos y, más tarde, su primera recopilación de piezas teatrales de un solo acto, Un hogar sólido.
8 frases de Elena Garro
La vida de Elena Garro no fue sencilla. A pesar de su inteligencia y talento, en muchos momentos en los que fue cuestionada y maltratada. Algunos biógrafos sostienen que sus días oscuros son la consecuencia de sus malas decisiones y otros del machismo de la época. Lo que sí es una certeza es que fue (y es) una autoría estupenda que supo usar sus buenos y sus malos tiempos para hacernos volar con sus palabras; prueba de ello son estas 8 frases alucinantes que nos harán ver la vida desde un nuevo lugar.
1- Sobre el tiempo fugaz
Recuerdos del porvenir
Él sabía que el porvenir era un retroceder veloz hacia la muerte y la muerte el estado perfecto, el momento precioso en que el hombre recupera plenamente su otra memoria.
2. Sobre la vida
Recuerdos del porvenir
Extraviados en sí mismos, ignoraban que una vida no basta para descubrir los infinitos sabores de la menta, las luces de una noche o la multitud de colores de que están hechos los colores.
3. Sobre la nostalgia
Testimonio de Mariana
Me pides algo terrible: que me recuerde a mí misma cuando ya me había olvidado. Para sobrevivir en mi reino de sombras había cerrado la puerta a la memoria.”
4-Sobre la tragedia
La semana de los colores
“Siempre son cosas minúsculas las que determinan las catástrofes.”
5. Sobre los pueblos desolados
Recuerdos del porvenir
“Se encontraban en uno de esos lugares, especie de última estación, en donde los viejos solitarios esperan un tren desconocido con destino igualmente desconocido, y todo lo que los rodea ha dejado de existir.”
6- Sobre la muerte
La semana de colores
“Lo más importante de esta vida era que moríamos. Morían todas las personas que iban al mercado, y todas las que vivían dentro de las casas. También morían las señoras que les daban de comer a los cisnes, en Sídney.”
7-Sobre el amor a las palabras
La semana de colores
“En aquel entonces también las palabras me parecieron de piedra, solo que de piedra fluida y cristalina. La piedra se solidificaba al terminar cada palabra, para quedar escrita para siempre en el tiempo. ¿No eran así las palabras de tus mayores?”
8-Sobre la reencarnación
Recuerdos del porvenir
“Solo un instante antes de morir descubren que era posible soñar y dibujar el mundo a su manera, para luego despertar y empezar un dibujo diferente”.
