Lo que necesitas saber:

El Museo Dolores Olmedo es uno de los recintos más importantes para el arte mexicano. Aunque lleva varios años cerrado, ya se anunció su reapertura para este año.

La antigua hacienda de La Noria, en Xochimilco, ha sido sede del Museo Dolores Olmedo desde los años 90. Este recinto se encarga de resguardar piezas importantes de arte prehispánico, así como una importante colección de obras de Frida Kahlo, Diego Rivera, Pablo O’Higgins y Angelina Beloff. Aunque en 2020 cerró sus puertas, recientemente anunció su reapertura. Aquí presentamos 8 piezas imperdibles de este lugar icónico del sur de la CDMX.

El Museo Dolores Olmedo está en Xochimilco y pronto abrirá sus puertas nuevamente./Imagen Museo Dolores Olmedo Facebook

María de los Dolores Olmedo y Patiño Suárez (1908-2002) fue una destacada filántropa, divulgadora y coleccionista de arte mexicano, así como una importante empresaria y representante del feminismo. Era gran amiga y mecenas de Diego Rivera y en su círculo estaban otros artistas y personajes importantes de la cultura de la época como Salvador Novo, Carlos Pellicer y Javier Villaurrutia.

La coleccionista reunió una impresionante cantidad de piezas prehispánicas y obras de arte mexicano./Imagen Museo Dolores Olmedo Facebook

Olmedo adquirió la hacienda Rancho de San Juan La Noria en 1962, donde se mudó y trasladó la colección de arte que había reunido a lo largo de su vida. En 1994 decidió abrir este lugar como un museo público para mostrar sus piezas de arte, entre esculturas prehispánicas y pinturas y grabados importantes del arte moderno.

8 obras imperdibles del Dolores Olmedo

El museo permanece cerrado desde la época de la pandemia, pero ya se anunció su reapertura para mediados de 2026. Además de su increíble colección de obras de arte, este museo de Xochimilco es famoso por sus hermosos jardines habitados por patos, gansos, pavorreales y hasta trece xoloitzcuintles que paseaban por el lugar. 

Habitantes de los jardines del museo./Imagen Museo Dolores Olmedo Facebook

Aquí tenemos ocho obras imperdibles de gran peso e importancia cultural para el arte mexicano y que podremos volver a ver próximamente, cuando este museo del sur de la ciudad sea reinaugurado.

Autorretrato con sombrero chambergo (1907) – Diego Rivera

También conocido como “Autorretrato con sombrero de ala ancha”, esta pintura donde vemos a Diego bebiendo y fumando despreocupado, es una de las obras que marcan su primera etapa como artista plástico. El pintor y muralista entró a estudiar en la Academia de San Carlos en 1896 y en 1907, año en que realiza este autorretrato, viajó a Europa para estudiar la obra de pintores como Brueghel y Goya.

Una obra que marcó un antes y un después en el trabajo de Diego Rivera./Imagen Wikipedia

El picador (1909) – Diego Rivera

Dicen que Diego Rivera comenzó a pintar a los 10 años y desde entonces desarrolló su pasión por este arte. “El Picador”, donde vemos a un personaje de la tauromaquia, es un cuadro de técnica tradicional que pertenece a sus años de formación en Europa y refleja las primeras influencias académicas y españolas del pintor, antes de cambiar al muralismo y al estilo cubista por el que es más conocido.

Una pintura realizada con la técnica tradicional./Imagen Museo Dolores Olmedo Facebook

Maternidad (1916) – Angelina Beloff

La artista rusa Angelina Beloff fue la primer esposa de Diego Rivera. Estudió en la Academia Imperial de las Artes de San Petersburgo y se dedicó a la pintura, al grabado y la ilustración. En 1917 nació el pequeño Diego, hijo de los dos pintores, pero murió con solo 14 meses de edad por una pulmonía. Este grabado retrata el sentimiento materno y la experiencia dolorosa de Beloff tras la pérdida de su hijo.

Angelina Beloff fue la primera esposa de Diego Rivera./Imagen Museo Dolores Olmedo Facebook

Hospital Henry Ford o La cama volando (1932) – Frida Kahlo

Gran parte de la obra de Frida Kahlo se distingue por sus elementos crudos que retratan episodios de su vida. Cuando en 1932 Frida viajó junto a Diego a los Estados Unidos quedó embarazada. En 1930 la pintora ya había tenido un embarazo interrumpido y esta vez esperaba tener al bebé, pero sufrió un aborto espontáneo. Aquí se retrata a ella misma, desnuda y “flotando” ante la sensación desoladora en el Hospital Henry Ford de Detroit, donde fue atendida.

Frida tenía un estilo único para plasmar y transmitir sus sentimientos./Imagen Frida Kahlo Facebook

Unos cuantos piquetitos (1935) – Frida Kahlo

Esta obra se encarga de representar la violencia de género y el feminicidio. Frida se inspiró en una noticia de la época, sobre un hombre que asesinó a su pareja y justificó el crimen al decir que solo le dio “unos cuantos piquetitos”. El cuadro con su crudeza, también se encarga de reflejar el dolor emocional que sentía la pintora ante la infidelidad de su esposo Diego Rivera con su hermana, la fotógrafa Cristina Kahlo.

Una obra impactante sobre la violencia de género./Imagen Descarga Cultura.UNAM Facebook

La columna rota (1944) – Frida Kahlo

Es otro de los cuadros más impresionantes y desgarradores de Frida Kahlo, que en su estilo tan propio proyecta su intenso dolor físico y emocional. Lo pintó después de recibir una cirugía de columna que la hizo usar un corsé de acero. En la obra vemos que en su interior hay una columna jónica fragmentada, también están presentes los clavos que atraviesan su cuerpo, así como las lágrimas que le brotan de los ojos.

Un autorretrato que refleja el dolor de Frida./Imagen La Cámara del Arte Facebook

Autorretrato con changuito (1945) – Frida Kahlo

En esta obra, Frida se pintó con sus mascotas, un mono, de los muchos que tuvo durante su vida y un xoloitzcuintle. Los dos representan la identidad mexicana, así como su maternidad frustrada. Ella viste de tehuana, al fondo los acompaña un pequeño ídolo prehispánico y hay un lazo que une los elementos para representar la unión emocional. La pintora realizó varios autorretratos con monos y otros animales a partir de su divorcio con Diego Rivera.

La pintora se retrató a ella misma con diferentes animales que le daban compañía./Imagen Museo Frida Kahlo Facebook

Don Nieves (1960) – Pablo O’Higgins

O’Higgins fue un artista norteamericano nacionalizado mexicano, y uno de los fundadores del Taller de Gráfica Popular. En su obra plasmó la vida tradicional del pueblo mexicano, siendo un importante representante del realismo social y se dedicó principalmente a la litografía y al grabado. “Don Nieves” es una litografía que retrata a un hombre maduro que representa la dignidad de la clase trabajadora y la realidad social de la época.

O’Higgins fue un representante importante del realismo social./Imagen Museo Dolores Olmedo Facebook

Una importante colección de arte prehispánico

No podemos dejar de mencionar la colección de piezas prehispánicas del museo, que en el pasado, llegó a exhibir entre 600 y 900 piezas arqueológicas de varias culturas mesoamericanas como la olmeca, mixteca, zapoteca, totonaca, maya y azteca. La coleccionista recibió asesoría de Diego Rivera, que también era un apasionado del arte indígena.

El lugar también aloja la gran colección de arte prehispánico de Dolores Olmedo./Imagen Museo Dolores Olmedo Facebook

Entre las más destacadas están una gran estela maya, algunas piezas de cerámica de xoloitzcuintles procedentes de Colima, así como figurillas que representan la vida cotidiana de los antiguos pueblos mexicanos. Esta colección rotaba en la sala principal del museo y esperamos poder verla otra vez con su reapertura, que está programada para el próximo 30 de mayo.

El Museo Dolores Olmedo, en la Hacienda de La Noria, está en Calle México Xochimilco 5843, Xochimilco.

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