Este es un capítulo más de “Mundo enfermo y triste”. La gratitud por las personas mayores siempre debe ser importante, aquellos seres que por mucho tiempo se sacrificaron para sacar adelante a sus familias y poder tener una vida digna cuando llegaran a la adultez. Aunque sabemos que hay muchas personas que no tienen idea de qué es esto; ya que muchos ancianitos tienen que lidiar con la ingratitud de su familia, para los cuáles cuidar de ellos puede ser un peso enorme.

El día de ayer, se hizo viral un video de un señor identificado con el nombre de Samuel de 79 años, que fue abandonado en las calles de Puebla, para ser precisos en la colonia 3 de Mayo. En las imágenes vemos como un carro que, al parecer es un Uber, dejó al ancianito en la calle con una bolsa donde llevaba su ropa; y sin cerrar la puerta en la que se bajó, se arrancó sin importarle nada más. El video es muy fuerte, porque al seguirse el coche, podemos observar como el señor Samuel se cayó.

Lo más lamentable de esto no es lo que pasó en sí, ya que según el propio Samuel dice que no es la primera vez que intentan deshacerse de él de esa manera. Después de que lo encontraron en la calle, una mujer que dice ser hija del señor fue a recogerlo; aunque claro, los vecinos de la colonia le reprocharon todo lo que había pasado con él. Es más, versiones dicen que hasta le enseñaron el video pero no le importó, agarró a su papá y se lo llevó sin decir ni una sola palabra.

Algunos usuarios de redes sociales lograron identificarlo porque vivía en la colonia México 83 de la capital poblana, pero es más conocido en otra colonia, Malintzi; donde cortaba el pasto y barría algunas casas e iglesias. Vecinos han dicho que el señor Samuel tenía más de 5 hijos, pero que ya no supieron nada de él cuando se mudó de la colonia Malintzi.

No se sabe qué pasó con él ni en donde está viviendo; pero debemos recordar que esto es un delito y que más allá de estar infringiendo la ley, son personas que nos han dado todo lo que pueden para sacarnos adealnte. No sean ingratos con los ancianitos, por favor.