Si son de los que tienen una vejiga inquieta y después de algunos alcoholes acostumbran orinar en la pared que mejor les acomode, les tenemos malas noticias.

Y es que funcionarios de San Francisco están incorporando en las paredes de dicha ciudad una nueva pintura invisible cuyo efecto hace que cualquier líquido que se vierta sobre ellas, sea salpicado de regreso, llevando el splash a un nuevo nivel.

Y es que la orina en la vía pública es uno de los grandes problemas no sólo de San Francisco, sino de las grandes metrópolis mundiales, donde se calcula se invierte hasta 3 millones de dólares al año para limpiar los fluidos corporales regados por las calles.

La pintura se llama Ultra-Ever Dry y utiliza una tecnología especial que hace que la orina salpique de regreso, mojando por ejemplo, sus pantalones o zapatos.

De esta forma, San Francisco es la segunda ciudad en adaptar este tipo de pinturas para combatir la orina en la vía pública, después de que Hamburgo hiciera lo mismo hace algunos meses.

¿Lo ven llegando a México?