Fuera de las cosas malas que inevitablemente llegan a suceder en nuestro país, México es conocido a nivel mundial por la comida y sobre todo, por los hermosos diseños que tejen en nuestros pueblos indígenas. Su tarea –además de preservar lo que hacían sus antepasados– es lograr que mucha más gente vea lo que crean con sus propias manos y afortunadamente esto lo está consiguiendo Alberto López Gómez, llegando hasta la semana de la moda de Nueva York para presentarlos.

Esta es la historia de Alberto, un tejedor tzotzil originario de Magdalena Aldama, Chiapas, que se ha vuelto famoso por los diseños que crea junto a varias mujeres. Desde temprana edad, Alberto se interesó por los bordados que hacía su familia, pero lamentablemente tuvo que enfrentarse a los prejuicios de esta actividad pues en su pueblo aún consideran que el tejer solamente es para las mujeres y los hombres deben salir al campo a trabajar.

Foto: Facebook

A pesar de todo eso, Alberto decidió aprender los secretos que hay detrás de ese trabajo y casi casi a escondidas su mamá le enseñó todo lo que sabía. Después de años de esfuerzo y dedicación el joven pudo fundar su propia marca, K’uxul Pok, en la que empleó a varias mujeres de su comunidad para que puedan tener una mejor calidad de vida ellas y su familia. 

“Mi meta es apoyar a mis compañeras, necesitan medicamentos y educación, la idea es aprovechar para poder sumar. Además, quiero hacer platicas con jóvenes, porque nos ha ganado el machismo, para decirles que todo lo que quieran hacerlo pueden lograrlo”, dijo Alberto para medios locales. Gracias a un video realizado por la Red Alemana para los Derechos Humanos en México fue que su historia se volvió viral.

Después de que el video en el que Alberto contó todo lo que había pasado así como el trabajo que hay detrás de sus diseños, llegaron varias invitaciones para que presentara sus tejidos, entre ellas un par muy importantes: de la Universidad de Harvard y la New York Fashion Week. Recordemos que en los últimos años, esta clase de trabajos artísticos son muy famosos en el mundo de la moda y diseñadoras como Carolina Herrera se inspiraron en estos diseños indígenas (acusándola de apropiación cultural).

Según lo que cuenta el joven, uno de sus más grandes sueños es hacer un libro en el que pueda contar con lujo de detalle todos los obstáculos que tuvo que pasar para poder tejer y llegar hasta donde está. Aún no sabemos cuáles serán los próximos planes de Alberto, pero estamos seguros que llegará lejos con esta maravillosa manera de dar a conocer su talento y el trabajo de su pueblo.