Lo que necesitas saber:

El museo cuenta con cuatro salas interactivas y, desde que comienza el recorrido, conocemos a Sissi, la gatita anfitriona que será nuestra guía.

Nos lanzamos a ver qué onda con el Museo del Gato, que se inauguró este 10 de agosto, para contarte todo lo que podrás encontrar por si te animas a visitarlo. Y es que, si eres fanático de los michis, definitivamente no te lo puedes perder.

Esta idea nació del amor que Esther y Marco le tienen a los gatos. Ellos no solo son los fundadores del museo, sino también de La Gatería, el primer Cat Café de América Latina.

Con la intención de mostrarle al mundo otra cara de estos animales, decidieron abrir este espacio dedicado completamente a los michis.

Mostrando la historia de los peluditos

El museo cuenta con cuatro salas interactivas y, desde que comienza el recorrido, conocemos a Sissi, la gatita anfitriona que será nuestra guía durante toda la experiencia.

A través de diferentes proyecciones, Sissi comienza a contarnos la historia de los felinos, desde los primeros que existieron en la Tierra, pasando por la época en la que los egipcios los consideraban seres sagrados, hasta llegar a la Edad Media, cuando fueron relacionados con lo “demoníaco”.

Foto: Pamela Sánchez

Esta persecución provocó la muerte de muchísimos gatos y contribuyó a que las poblaciones de roedores aumentaran. Finalmente, el recorrido nos lleva hasta los michis que conocemos y amamos actualmente.

Juegos, relajación y realidad virtual

La segunda sala es toda una locura visual, colores por todos lados y elementos que, literalmente, gritan “¡gatitos!” por todas partes.

Primero encontramos un juego interactivo en el que tienes que memorizar diferentes elementos relacionados con los michis. Pero lo mejor está en el podio, pues está inspirado nada más y nada menos que en las patitas de los hermanos de Sissi.

Foto: Pamela Sánchez

Después seguimos con una zona súper zen. Dentro de una gigantesca bola de estambre se encuentra uno de los espacios más tranquilos de todo el museo.

Aquí podrás relajarte mientras escuchas el ronroneo de los gatos, cuyas vibraciones se han relacionado con sensaciones de calma y relajación. Así que los minutos que pasas ahí dentro, sin duda, son de los más tranquilos de todo el recorrido.

Foto: Pamela Sánchez

Pero eso no es todo, porque para cerrar esta sala aparece una experiencia de realidad virtual.

La actividad consiste en colocarte unos visores y, durante unos minutos, vivir como si fueras un gatito, desde caminar por las calles y conocer algunos de los peligros que enfrentan en la ciudad, hasta experimentar las alturas de sus gimnasios y espacios de juego.

Foto: Pamela Sánchez

Jugueteando como un michi

Esta es una de las salas más coloridas y divertidas, y probablemente una de las que más te hará sentir como un auténtico gatito.

Del techo cuelgan diferentes juguetes que van desde cascabeles, pelotas que se iluminan, plumas y muchas cosas más.

Foto: Pamela Sánchez

Entrar ahí y comenzar a juguetear con todo es, sin duda, una de las partes más divertidas de la experiencia.

Una sala muy movida, con arte y Sissi dormida

Llegamos a la última sala, un espacio donde se combinan el arte, la música y, por supuesto, tu amigo más fiel.

Aquí encontrarás una actividad que te muestra cómo sería tu versión gatuna, además de una pantalla en la que, al escanear un código QR, podrás proyectar la foto de tu michi y presumirlo con todos los asistentes.

También hay varios spots para tomarte fotos. Uno de ellos es un sillón rodeado de michis, con el Ángel de la Independencia y la Torre Latinoamericana de fondo.

Foto: Pamela Sánchez

Pero uno de los más impactantes es, sin duda, Sissi en tamaño gigante. Y es que después de un día bastante ajetreado, nuestra anfitriona tenía que descansar, así que la encontrarás tomando una enorme siesta y lista para que te acerques a sacarte todas las fotos que quieras.

Foto: Pamela Sánchez

Una buena causa alrededor de los mininos

Para cerrar con broche de oro este recorrido encontramos el Templo de los Deseos, inspirado en una tradición de los templos de Japón.

La dinámica consiste en escribir tus deseos o anhelos en pequeñas tablillas de madera conocidas como ema, que tradicionalmente se colocan en los templos.

Sin embargo, en este museo la actividad también tiene una misión especial: ayudar a transformar la vida de muchos animalitos de la CDMX.

Por 30 pesos puedes adquirir una de estas tablitas y el dinero recaudado se destina directamente a la construcción y operación de una unidad móvil de esterilización, que trabaja principalmente en zonas marginadas de la ciudad y sus alrededores.

Foto: Pamela Sánchez

Todo esto con la intención de combatir la sobrepoblación y evitar el sufrimiento de más animales.

Sin duda, este museo puede convertirse en una parada obligatoria para quienes aman con locura a los michis y también para quienes quieran conocer un poquito más sobre estos increíbles e inteligentes animales.

Por ahora, te dejamos todos los datos para que, si te interesa, te lances a conocerlo.

¿Dónde, cuándo y cuánto?

¿Dónde? Paseo de la Reforma 87, cuarto piso, colonia Tabacalera, alcaldía Cuauhtémoc.

¿Cuándo? Puedes adquirir tus pases desde el 10 de agosto.

Horarios:
Lunes a viernes: 11:00 a 21:00 horas.
Sábados: 10:00 a 21:00 horas.
Domingos: 11:00 a 20:00 horas.

¿Cuánto?
$350 pesos por persona, de lunes a jueves.
$385 pesos por persona, de viernes a domingo.

Ojito aquí y es que los menores de 3 años entran gratis.

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