Cuando leemos noticias de que un camión cargado de equis cosa se vuelca o tira su producto en la carretera -o cualquier otro lugar-, casi siempre nos encontramos con que la gente se amontonó en el sitio del accidente y comenzó a llevarse todo lo que encontró a su paso (o lo que pudo agarrar antes de que llegara la policía). La “rapiña”, pues.

Y aunque la mayoría hemos conocido muchos casos de rapiña, nos alegra decir que la siguiente nota es la excepción a la regla, ya que un repartidor de Marinela a quien por accidente su producto se le salió del camión, se topo con la solidaridad de muchas personas, que en lugar de robar el producto se dispusieron a ayudar a la pobre alma en aprietos a recoger los pastelillos que quedaron regados en la calle. ¡Fe en la humanidad restaurada!

De acuerdo a varios medios locales, esto ocurrió el pasado 19 de enero sobre la calle Cordillera de los Andes, esquina con Av. Tecnológico (Panamericana), en Ciudad Juárez, Chihuahua. Aparentemente el repartidor de la empresa Marinela pasaba por ahí cuando de pronto las puertas de la unidad se abrieron y provocaron que todo el producto cayera al suelo. El pobre hombre no tuvo más opción que estacionarse y bajar a recuperar la mercancía. Sin embargo, cuando lo hizo vio que varios transeúntes y automovilistas estaban recogiendo los pastelitos Marinela.

Después de algunos minutos, cientos de pastelillos fueron reunidos en la banqueta para que el repartidor los acomodara en sus charolas y pudiera subir el producto de nuevo. El bello acto de solidaridad quedó capturado en un par de fotografías que se han difundido en redes sociales, mismas en las que varios usuarios han aplaudido la manera en la que actuó la gente de Ciudad Juárez.

Sin duda estas son las cosas que nos hacen pensar que no todo está perdido, ¡muy bien por ellos!