Lo que necesitas saber:

Las fiestas son el momento ideal para relajarnos, bailar y convivir con nuestro círculo de amigos. Aquí tenemos un resumen de cómo Irse de fiesta en la CDMX ha evolucionado con el tiempo.

A todos nos gusta ir de fiesta de vez en cuando. El ambiente festivo y de vida nocturna de la CDMX ha evolucionado con el paso del tiempo y la juventud se adapta a las tendencias de las diferentes épocas, desde las fiestas algo más tranquilas y de baile de los años 50 y 60 pasando por las grandes discotecas, hasta los reventones de aguas locas, la moda de los after y los speakeasy.

A todos nos gusta ir de fiesta./Imagen Unsplash

Hay fiestas para todos los gustos. El ambiente y la moda influyen en nuestra cultura, nosotros nos dejamos llevar por la corriente y la música se encarga de retratar los estilos de vida de cada época. El caso es relajarse un rato y olvidarse de las tensiones de la escuela o del trabajo. A algunos les gusta más la vida social que a otros, pero cada quién encuentra la forma de divertirse.

Hay fiestas para todos los gustos./Imagen Pexels

Todos hemos disfrutado de la fiesta, nos hemos emocionado al sacar o ser sacados a bailar por alguien y de vez en cuando bebemos algunos tragos para aflojar el cuerpo y olvidar el estrés. De hecho, el ir de fiesta estimula la producción de endorfinas y oxitocina, además de ser una de las mejores formas de divertirse, socializar y afirmar nuestra pertenencia a un grupo determinado.

La evolución de la fiesta en la CDMX

Dicho esto, aquí damos un repaso a cómo era irse de fiesta a través de las décadas que van de la mitad del siglo XX al presente. Cada una se caracterizó por bailes y géneros musicales específicos, así como modas y lugares especiales que seguramente muchos recuerdan.

Los años 50

Las fiestas de los 50 eran principalmente festejos familiares y sociales en los que se conservaban las tradiciones y se acudía de traje y con blusas de mangas cortas y faldas entalladas o vestidos elegantes. Desde entonces, el baile era la atracción principal y comenzaba la era del rock and roll con algunos movimientos más atrevidos que incluso se ponían de moda gracias a las películas del cine mexicano.

El baile era la sensación en los 50, desde el rock and roll hasta el cha-cha-chá./Imagen Cineteca Nacional X

Tampoco faltaban el mambo o el cha-cha-chá. La música de las grandes orquestas en vivo era la sensación y los tríos y grupos de mariachis también amenizaban las reuniones. Muchas celebraciones se hacían en las salas y patios de las casas familiares. Desde entonces, había tardeadas para los jóvenes y entre los centros nocturnos más famosos estaban El Patio, El Capri, el Tívoli o el Waikikí, algunos con ambiente tropical, exótico y de cabaret.

Los años 60

Durante esta década las fiestas se volvieron más sofisticadas. En un principio el jazz se puso de moda en clubes de la Zona Rosa, Paseo de la Reforma y la Colonia Tabacalera como El Quid y El Bar Impala. Era una época de modernidad urbana influenciada por la cultura norteamericana. Se organizaban “guateques” donde se bailaba rock, twist y hully gully.

En los 60 llegaron modas muy particulares como el A Go-Gó./Imagen Unsplash

Grupos musicales como Los Locos del Ritmo, Los Teen Tops o Los Rebeldes del Rock prendían a la muchachada con la música que llegó en los 50. Más tarde tendríamos la moda de minifaldas, botas altas y peinados escultóricos y voluminosos para las mujeres y trajes ajustados para los hombres, junto con la cultura A Go Gó y sus bailes frenéticos. Al final de la década se manifestó el movimiento contracultural y hippie entre los jóvenes.

Los años 70

A principios de los 70 los movimientos de protesta generados desde la tragedia del Movimiento Estudiantil del 68 se generalizaron. Los conciertos y festivales de rock quedaron censurados por el gobierno desde el Festival de Avándaro de 1971 y así surgieron los “hoyos fonky” con tocadas clandestinas de las bandas locales.

Los setentas trajeron los hoyos fonky y los pantalones acampanados./Imagen Unsplash

Se pusieron de moda las vestimentas estrafalarias y coloridas, los abrigos y los pantalones acampanados. Más tarde llegaría el funk y la música disco, que marcó la época de forma significativa transformando la vida nocturna. Surgieron las famosas discotecas con pistas iluminadas como el Magic Circus, el Marrakech o el Tiffany’s, algunas de ellas duraron por décadas. 

Los años 80

La música disco evolucionó al pop, la música electrónica y el Hi-NRG. Llegó el rock en español y el concepto de “barra libre” en bares y discotecas. Las famosas tardeadas eran la sensación entre los más jóvenes. Se usaban jeans, camisas y blusas de estampados llamativos y peinados rebeldes, voluminosos y estilizados a base de hair spray.

En los 80 las grandes discotecas eran exclusivas y los principales centros de reunión./Imagen ¿Te acuerdas del Magic Circus? Facebook

Las discos evolucionaron a grandes lugares con lásers y pistas iluminadas donde se concentraba la vida social y las bebidas de moda eran las cubas y las piñas coladas, pero la tradición mexicana se conservaba en lugares como El Salón Tenampa de Garibaldi donde cantaban leyendas de la música ranchera.

Los años 90

Para el fin de siglo se dio el boom de la música electrónica, el house y el techno. Se hizo común el concepto del after (o after-hours) para irse a otro lugar a relajarse después de la fiesta, en sitios que cerraban hasta altas horas de la madrugada. Las grandes discotecas siguieron de moda, entre ellas el News, el Medusas y el Baby-O.

En los 90 llegó el Rave con fiestas clandestinas que duraban toda la noche./Imagen Beats Per Minute Mx Instagram

El concepto de “antro”, que antes servía para referirse a los lugares de mala muerte, se comenzó a utilizar para referirse a los sitios de prestigio. A mediados y finales de la década llegó el movimiento Rave y la música electrónica subterránea cobró fuerza en fiestas masivas organizadas de manera clandestina en bodegas o terrenos afuera de la ciudad que terminaban hasta el amanecer y marcaron una moda de ropas holgadas, colores neón y hasta chupetes para bailar toda la noche.

Los 2000

Durante la llegada del nuevo siglo la música electrónica seguía muy de moda. El Rave pasó de los festivales clandestinos a festivales más organizados y con medidas de seguridad. Surgió la costumbre del “precopeo”, esto es, beber unos tragos en casa, en algún bar o en el coche antes de entrar al antro y la del “bajón”, al ir a comer tacos en algún restaurante o puesto callejero después de la fiesta.

Con el 2000 llegaron los grandes festivales, el precopeo y el bajón./Imagen ¿Te acuerdas del Magic Circus? Facebook

Entonces no había Uber ni smartphones, se mandaban mensajes de texto (SMS) y no faltaba el que llevaba una cámara digital para subir fotos de la fiesta a Hi5 o MySpace. En esa década llegó el Reggaetón desde las fiestas clandestinas, los emos, punks, darks y otras tribus urbanas organizaban sus propias reuniones y se puso de moda el movimiento hipster con bares independientes y mezcalerías en la colonia Roma y la Condesa. 

Los 2010

En el Centro Histórico se abrieron bares, terrazas y centros culturales muy solicitados por la juventud. El Reggaetón pasó de ser clandestino a sonar en los lugares más exclusivos. Los bares con cervezas artesanales se volvieron muy concurridos, el mezcal sustituyó al tequila como bebida tradicional y las “aguas locas”, (mezcla de bebidas económicas con polvos saborizantes) creadas por los estudiantes de los 90 se volvieron virales gracias a las redes sociales.

Los speakeasy se pusieron de moda, así como las “aguas locas”./Imagen Hanky Panky Coctail Bar Facebook

Se hizo común el uso de los smartphones y las selfies, y también el Uber y las aplicaciones de transporte. La comunidad LGBT+ tuvo una mayor aceptación y libertad en lugares exclusivos. Los antros de cadeneros cambiaron al concepto de fiestas alternativas y el corredor Roma-Condesa se consolidó como un favorito de la vida nocturna. 

En el Centro Histórico y la Juárez se organizaban fiestas masivas de vanguardia y creció la tradición de los speakeasy, bares ocultos que sirven cocteles exóticos e imitan a los clubes de los años 20 de Estados Unidos durante la prohibición.

La actualidad

Se puede decir que los tiempos actuales son una mezcla de todas las épocas anteriores. La vida nocturna se destaca por su diversidad, un auge de la música electrónica underground, experiencias inmersivas y galerías de arte que de noche presentan DJs para bailar.

Las fiestas actuales son una mezcla de las de las décadas anteriores./Imagen El Alebrije Facebook

La tecnología está al alcance de todos. Hay Listening Bars, donde los melómanos escuchan vinilos en equipos de alta fidelidad mientras disfrutan con cocteles de autor. Los tragos comerciales pasaron de moda y ahora se sirven bebidas preparadas con licores locales como el mezcal y el sotol.

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